Mensaje por Interrupcion » 14 Ago 2009 01:47
Mi opinión:
Exceptuando a los profesionales armados (FAS, FCSE, etc.), para el resto de civiles hay básicamente DOS tipos de armas:
Tipo 1 - Armas para practicar deportes y/o aficciones: Son aquellas en cuya compra interviene la Guardia Civil. Están numeradas, guiadas y controladas. Sólo las pueden tener ciudadanos sin antecedentes penales, con miles de restricciones para su uso y disfrute. Si alguien llegara a recibir un disparo de una de ellas, inmediatamente se conocería al propietario de dicha arma, al cual se aplicarían toda clase de leyes penales.
Tipo 2 - Armas para cometer delitos: Son aquellas que se adquieren en el mercado negro. Nadie sabe de dónde vienen ni a dónde van. Tienen borrado el número de serie. Es muy jodido tirar de la madeja y dar con los propietarios y/o usuarios aunque se encuentren proyectiles disparados por ellas en las tripas de algún cadaver. El único requisito para su adquisición es tener algo de pasta y ser un chorizo que pasa de la Ley.
Conclusión: Siempre estamos con las mismas tonterías. El peligro NO está en las armas. Está en que hay personas capaces de hacer daño a otras personas sin motivo justo y en que tenemos un Estado que no es capaz de tener a raya a ese tipo de "personas" (o lo que sean). Ésos (los "malos") siempre van a poder encontrar un arma, y aunque no fuese un arma de fuego, siempre van a poder matar, violar, robar, etc. con herramientas, cuchillos, palos, materiales de construcción y/o ferretería, vehículos, sus propias y sucias manos, etc.
¿Que hay alguien que practica IPSC para aprender a defenderse? No creo que sean muchos, pero si alguno lo hace, estoy convencido de que no va a ir por ahí con la pistola amenazando al personal ni cometiendo delitos. Para eso se usan SIEMRE armas del "Tipo 2". Si alguien llega al extremo de usar un arma legal deportiva para defenderse, con todas las consecuencias que inexorablemente eso trae, está claro que será un caso de vida o muerte, de "Yo defiendo a los míos y después que sea lo que Dios quiera". Llegados a ese punto, lo que habría que plantearse no es la condena del que se defiende, sino la indemnización que debería darle el Estado por haber tenido aquél que cumplir la función de éste y por el disgusto de haber tenido que matar a un ser (más o menos) humano.
En fin, ya me he desahogado
Un saludo, compañeros.

Mi opinión:
Exceptuando a los profesionales armados (FAS, FCSE, etc.), para el resto de civiles hay básicamente DOS tipos de armas:
Tipo 1 - Armas para practicar deportes y/o aficciones: Son aquellas en cuya compra interviene la Guardia Civil. Están numeradas, guiadas y controladas. Sólo las pueden tener ciudadanos sin antecedentes penales, con miles de restricciones para su uso y disfrute. Si alguien llegara a recibir un disparo de una de ellas, inmediatamente se conocería al propietario de dicha arma, al cual se aplicarían toda clase de leyes penales.
Tipo 2 - Armas para cometer delitos: Son aquellas que se adquieren en el mercado negro. Nadie sabe de dónde vienen ni a dónde van. Tienen borrado el número de serie. Es muy jodido tirar de la madeja y dar con los propietarios y/o usuarios aunque se encuentren proyectiles disparados por ellas en las tripas de algún cadaver. El único requisito para su adquisición es tener algo de pasta y ser un chorizo que pasa de la Ley.
Conclusión: Siempre estamos con las mismas tonterías. El peligro NO está en las armas. Está en que hay personas capaces de hacer daño a otras personas sin motivo justo y en que tenemos un Estado que no es capaz de tener a raya a ese tipo de "personas" (o lo que sean). Ésos (los "malos") siempre van a poder encontrar un arma, y aunque no fuese un arma de fuego, siempre van a poder matar, violar, robar, etc. con herramientas, cuchillos, palos, materiales de construcción y/o ferretería, vehículos, sus propias y sucias manos, etc.
¿Que hay alguien que practica IPSC para aprender a defenderse? No creo que sean muchos, pero si alguno lo hace, estoy convencido de que no va a ir por ahí con la pistola amenazando al personal ni cometiendo delitos. Para eso se usan SIEMRE armas del "Tipo 2". Si alguien llega al extremo de usar un arma legal deportiva para defenderse, con todas las consecuencias que inexorablemente eso trae, está claro que será un caso de vida o muerte, de "Yo defiendo a los míos y después que sea lo que Dios quiera". Llegados a ese punto, lo que habría que plantearse no es la condena del que se defiende, sino la indemnización que debería darle el Estado por haber tenido aquél que cumplir la función de éste y por el disgusto de haber tenido que matar a un ser (más o menos) humano.
En fin, ya me he desahogado :pist:
Un saludo, compañeros. :wink: