Mensaje por Carchuto » 13 Nov 2007 18:58
Lo que pasa, es que en este país de golpes de estado, guerras civiles, muertos en cunetas, "paseos" a la luz de los faros de un camión, salvadores de patrias y cosas así, el Ejercito y las escopetas y cosas de matar tienen muy mala prensa.
Un español armado es visto por su vecino de descansillo, más como una amenaza (¡qué irá a hacer ese chalado con un fusco!), que como un aliado. Justito al revés que en otros paises civilizados. Y así nos va.
Nadie, salvo algún apasionado y los que quieren el permiso de residencia, se apunta a soldado.
-"¿Qué me dices, Marujita, qué tu hijo Quique se ha metido a militar?
- Pues sí, Piluca, ya ves.
-¡Pobre!, ¿no?, no le salió nada mejor."
Por eso en el Gobierno no saben qué hacer para que la peña vea a los militares con buenos ojos y cambie la perspectiva. Y se les ha ocurrido que si los presentan como una especie de ONG, tararí, taratí, salvando niños y poniendo tiritas a todo el mundo, empezará la Sociedad española a apreciarles y a reconciliarse con sus propios fantasmas del pasado.
Pero es un gravísimo error. Un militar es un militar y en la funda lleva un trabuco de cojones, no un paquete de kleenex. Y cuando todo se va al carajo y ha fallado la sociedad civil, la diplomacia, las conversaciones de paz, los tradados internacionales y toda la parafernalia y ya no queda nada sino batirse, pues ahí estan los militares, para sacar el pedazo de trabuco de la funda y soltar pepinazos cuanto más gordos mejor y dejarse la piel (literalmente) para apuntalar el tejado de la casa y que esto no se hunda del todo.
Y cualquier otra cosa, como la EME, o la OME, o la AME, o la UME, o como narices se diga, es una parida inservéibol. Los españoles somos un pueblo muy viejo, muy perro, muy zurrado y no nos vamos a dejar camelar por el anuncio ese de televisión de una niña mona haciendo posturitas con un uniforme de camuflaje bien ceñidito a las caderas, mientras sostiene maternalmente a un niño llorando en brazos y limpiándole los mocos.
Que por otra parte está muy bien y las mujeres están haciendo un papel excepcional en las Fuerzas Armadas Españolas (una de las pocas del mundo en que ellas van a primera línea).
Pero lo que de verdad hay que hacer es dotar a nuestros Ejércitos de los mejores y más avanzados materiales PARA HACER LA GUERRA. Solo si a los militares se les da la oportunidad de mostrar a la sociedad una imagen de respeto a sí mismos, podrá respetarlos y apreciarlos la sociedad española. Y TEMERLOS TODOS LOS DEMAS.
Y el resto, hay que dejárselo al SAMUR.
Lo que pasa, es que en este país de golpes de estado, guerras civiles, muertos en cunetas, "paseos" a la luz de los faros de un camión, salvadores de patrias y cosas así, el Ejercito y las escopetas y cosas de matar tienen muy mala prensa.
Un español armado es visto por su vecino de descansillo, más como una amenaza (¡qué irá a hacer ese chalado con un fusco!), que como un aliado. Justito al revés que en otros paises civilizados. Y así nos va.
Nadie, salvo algún apasionado y los que quieren el permiso de residencia, se apunta a soldado.
-"¿Qué me dices, Marujita, qué tu hijo Quique se ha metido a militar?
- Pues sí, Piluca, ya ves.
-¡Pobre!, ¿no?, no le salió nada mejor."
Por eso en el Gobierno no saben qué hacer para que la peña vea a los militares con buenos ojos y cambie la perspectiva. Y se les ha ocurrido que si los presentan como una especie de ONG, tararí, taratí, salvando niños y poniendo tiritas a todo el mundo, empezará la Sociedad española a apreciarles y a reconciliarse con sus propios fantasmas del pasado.
Pero es un gravísimo error. Un militar es un militar y en la funda lleva un trabuco de cojones, no un paquete de kleenex. Y cuando todo se va al carajo y ha fallado la sociedad civil, la diplomacia, las conversaciones de paz, los tradados internacionales y toda la parafernalia y ya no queda nada sino batirse, pues ahí estan los militares, para sacar el pedazo de trabuco de la funda y soltar pepinazos cuanto más gordos mejor y dejarse la piel (literalmente) para apuntalar el tejado de la casa y que esto no se hunda del todo.
Y cualquier otra cosa, como la EME, o la OME, o la AME, o la UME, o como narices se diga, es una parida inservéibol. Los españoles somos un pueblo muy viejo, muy perro, muy zurrado y no nos vamos a dejar camelar por el anuncio ese de televisión de una niña mona haciendo posturitas con un uniforme de camuflaje bien ceñidito a las caderas, mientras sostiene maternalmente a un niño llorando en brazos y limpiándole los mocos.
Que por otra parte está muy bien y las mujeres están haciendo un papel excepcional en las Fuerzas Armadas Españolas (una de las pocas del mundo en que ellas van a primera línea).
Pero lo que de verdad hay que hacer es dotar a nuestros Ejércitos de los mejores y más avanzados materiales PARA HACER LA GUERRA. Solo si a los militares se les da la oportunidad de mostrar a la sociedad una imagen de respeto a sí mismos, podrá respetarlos y apreciarlos la sociedad española. Y TEMERLOS TODOS LOS DEMAS.
Y el resto, hay que dejárselo al SAMUR.