Mensaje por Hoplon » 12 Ago 2020 12:03
La cosa va del lugar que ocupes en la cadena alimenticia.
Si perteneces a nuestra gloriosa tropa, acendrado crisol de virtudes castrenses, lo único que se espera de ti es que cantes con alegre y alborozada furia y a ser posible con voz masculina y viril (incluso si eres mujer) "Ardor Guerrero", te vas a la parte esa de la fiel infantería, la que por saber morir sabe vencer, si, justo esa, y te aplicas el cuento.
Si eres suboficial tal vez puedas rajar un poco por lo bajini, pero ahí se acabó la cosa, tu opinión no le importa a nadie. Ya sabes: -"oficial y caballero, suboficial y mamporrero".
Si eres oficial, puedes comentar, a ser posible delante de testigos, que esas instrucciones, que los yanquis llaman "reglas de enfrentamiento", van a causar muchas bajas. Si los testigos sobreviven a la escabechina por lo menos te habrás cubierto las espaldas cuando se pongan a buscar un chivo expiatorio.
Si mandas un grupo o batallón la cosa ya mejora abiertamente, y salvo que seas muy comprometido podrás ver los toros desde la barrera: te habrás desahogado en privado con el coronel sobre las tonterías de instrucciones que os han mandado. Estás en medio, es el mejor sitio.
Si eres coronel cuidado, no querrás comprometer tu ascenso de retiro a general criticando a los que mandan. Que nadie sepa lo que piensas, en boca cerrada no entran moscas.
Si eres general la cosa depende: desde luego si criticas las directrices políticas absurdas que te ha comunicado un progreta desde la comodidad de su despacho igual no te eligen para Jemad. Si tienes ambiciones adopta el primer tiempo del saludo, igual que el día que entraste en la Academia hace ya cuarenta años, aquí la mas principal hazaña es obedecer, etc... la guerra tiene que ser ecológica, solidaria y sostenible, y el plomo contamina los humedales. Si ya te da igual todo, opina y exponte a un linchamiento medíatico, o espera a retirarte y publícalo en tus memorias.
La cosa va del lugar que ocupes en la cadena alimenticia.
Si perteneces a nuestra gloriosa tropa, acendrado crisol de virtudes castrenses, lo único que se espera de ti es que cantes con alegre y alborozada furia y a ser posible con voz masculina y viril (incluso si eres mujer) "Ardor Guerrero", te vas a la parte esa de la fiel infantería, la que por saber morir sabe vencer, si, justo esa, y te aplicas el cuento.
Si eres suboficial tal vez puedas rajar un poco por lo bajini, pero ahí se acabó la cosa, tu opinión no le importa a nadie. Ya sabes: -"oficial y caballero, suboficial y mamporrero".
Si eres oficial, puedes comentar, a ser posible delante de testigos, que esas instrucciones, que los yanquis llaman "reglas de enfrentamiento", van a causar muchas bajas. Si los testigos sobreviven a la escabechina por lo menos te habrás cubierto las espaldas cuando se pongan a buscar un chivo expiatorio.
Si mandas un grupo o batallón la cosa ya mejora abiertamente, y salvo que seas muy comprometido podrás ver los toros desde la barrera: te habrás desahogado en privado con el coronel sobre las tonterías de instrucciones que os han mandado. Estás en medio, es el mejor sitio.
Si eres coronel cuidado, no querrás comprometer tu ascenso de retiro a general criticando a los que mandan. Que nadie sepa lo que piensas, en boca cerrada no entran moscas.
Si eres general la cosa depende: desde luego si criticas las directrices políticas absurdas que te ha comunicado un progreta desde la comodidad de su despacho igual no te eligen para Jemad. Si tienes ambiciones adopta el primer tiempo del saludo, igual que el día que entraste en la Academia hace ya cuarenta años, aquí la mas principal hazaña es obedecer, etc... la guerra tiene que ser ecológica, solidaria y sostenible, y el plomo contamina los humedales. Si ya te da igual todo, opina y exponte a un linchamiento medíatico, o espera a retirarte y publícalo en tus memorias.