Mensaje por FJavier » 14 Dic 2006 21:11
Hola a todos.
Para el CETME C había dos granadas de fusil, una contra-carro y otra contra-personal, la primera era de mayor peso y poder, tenía una carga hueca para poder penetrar los blindajes y la segunda era para destruir personal y material. Las dos se lanzaban con unos cartuchos de proyección, parecidos a los de fogueo pero con una carga de pólvora mayor. Había dos posiciones de tiro, una con la culata apoyada en el suelo y otra con el fusil en la cadera, había que tener mucho cuidado al lanzarlas pues tenía mucho retroceso el disparo, normalmente se usaba el dedo pulgar para oprimir el disparador pues así se evitaban más facilmente las fracturas del dedo. A pesar de este inconveniente eran unas buenas granadas.
Las granadas se colocaban en el cañón del arma, sin necesitar ningún otro dispositivo especial ya que las medidas de la bocacha apagallamas y el tramo de cañón utilizado era normalizadas, tan sólo había que asegurarse de que el fusil poseía la anilla en el cañón necesaria para producir la obturación de los gases y así impulsar la granada. Este es el mismo sistema utilizado en el CETME L y en el resto de fusiles, las medidas son estandar para poder emplear las granadas de fusil, ese es uno de los motivos de la ¿elevada? longitud del G-36, algo que muchos le echan en cara, pero no conocen el por qué.
Las granadas que se usaban en el CETME L y ahora en el G-36 E son lógicamente de menor peso e incorporan un sistema atrapabalas que permite dispararlas con munición de guerra.
Siento no poder daros más datos en este momento, pero los libros y las láminas los tengo en el cuartel.
Un saludo
Hola a todos.
Para el CETME C había dos granadas de fusil, una contra-carro y otra contra-personal, la primera era de mayor peso y poder, tenía una carga hueca para poder penetrar los blindajes y la segunda era para destruir personal y material. Las dos se lanzaban con unos cartuchos de proyección, parecidos a los de fogueo pero con una carga de pólvora mayor. Había dos posiciones de tiro, una con la culata apoyada en el suelo y otra con el fusil en la cadera, había que tener mucho cuidado al lanzarlas pues tenía mucho retroceso el disparo, normalmente se usaba el dedo pulgar para oprimir el disparador pues así se evitaban más facilmente las fracturas del dedo. A pesar de este inconveniente eran unas buenas granadas.
Las granadas se colocaban en el cañón del arma, sin necesitar ningún otro dispositivo especial ya que las medidas de la bocacha apagallamas y el tramo de cañón utilizado era normalizadas, tan sólo había que asegurarse de que el fusil poseía la anilla en el cañón necesaria para producir la obturación de los gases y así impulsar la granada. Este es el mismo sistema utilizado en el CETME L y en el resto de fusiles, las medidas son estandar para poder emplear las granadas de fusil, ese es uno de los motivos de la ¿elevada? longitud del G-36, algo que muchos le echan en cara, pero no conocen el por qué.
Las granadas que se usaban en el CETME L y ahora en el G-36 E son lógicamente de menor peso e incorporan un sistema atrapabalas que permite dispararlas con munición de guerra.
Siento no poder daros más datos en este momento, pero los libros y las láminas los tengo en el cuartel.
Un saludo