Mensaje por Erick » 07 Sep 2008 13:36
El tema del arma es complicado, seguro que a los tres primeros guardias se les paso por la cabeza, pero sabiendo como están las leyes, la opinión pública y la jurisprudencia al respecto a lo mejor hay que hacer un ejercicio de empatía y meternos en su pellejo.
Pongamos que uno de los guardias desenfunda el arma y encañona al tío este con la intención de amedrentarlo, pero resulta que el tío lejos de asustarse arremete contra el guardia que lo encañona. ¿Qué pasaría?, pues básicamente tenemos dos opciones.
1ª El guardia hace fuego hiriendo gravemente o puede que causando la muerte del tipo, con lo cual se mete en un berenjenal legal del que puede salir bastante mal parado, y en el mejor de los casos aun siendo absuelto se habrá enfrentado a un proceso penal muy duro que a nadie le gustaría vivir.
2ª El guardia por miedo a las consecuencias no dispara, entonces tenemos al agresor aun mas envalentonado a darse cuenta que el último y mas letal recurso de los guardias no ha sido empleado contra el. Ya tiene toda la ventaja y encima muy probablemente pueda hacerse con el arma del guardia que el encañono, las consecuencias de algo así pueden ser fatales.
¿Entonces que?, pues hasta cierto punto es comprensible que los guardias no sacaran las armas de sus fundas, en el momento que sacas el arma creo que debes estar dispuesto a usarla hasta las últimas consecuencias y si no lo estas (como creo que era el caso) pues mejor que dejes el arma quieta porque puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Es lo de siempre, hacen falta leyes claras, justas y duras, hace falta instrucción y preparación, hace falta equipación
en definitiva hace falta autentica voluntad para cambiar las cosas. Y para eso paquito no es necesario, mejor que se quede donde está.
Mientras sigamos así este tipo de situaciones serán mucho mas frecuentes de lo deseado.
Un saludo.
El tema del arma es complicado, seguro que a los tres primeros guardias se les paso por la cabeza, pero sabiendo como están las leyes, la opinión pública y la jurisprudencia al respecto a lo mejor hay que hacer un ejercicio de empatía y meternos en su pellejo.
Pongamos que uno de los guardias desenfunda el arma y encañona al tío este con la intención de amedrentarlo, pero resulta que el tío lejos de asustarse arremete contra el guardia que lo encañona. ¿Qué pasaría?, pues básicamente tenemos dos opciones.
1ª El guardia hace fuego hiriendo gravemente o puede que causando la muerte del tipo, con lo cual se mete en un berenjenal legal del que puede salir bastante mal parado, y en el mejor de los casos aun siendo absuelto se habrá enfrentado a un proceso penal muy duro que a nadie le gustaría vivir.
2ª El guardia por miedo a las consecuencias no dispara, entonces tenemos al agresor aun mas envalentonado a darse cuenta que el último y mas letal recurso de los guardias no ha sido empleado contra el. Ya tiene toda la ventaja y encima muy probablemente pueda hacerse con el arma del guardia que el encañono, las consecuencias de algo así pueden ser fatales.
¿Entonces que?, pues hasta cierto punto es comprensible que los guardias no sacaran las armas de sus fundas, en el momento que sacas el arma creo que debes estar dispuesto a usarla hasta las últimas consecuencias y si no lo estas (como creo que era el caso) pues mejor que dejes el arma quieta porque puede ser peor el remedio que la enfermedad.
Es lo de siempre, hacen falta leyes claras, justas y duras, hace falta instrucción y preparación, hace falta equipación
en definitiva hace falta autentica voluntad para cambiar las cosas. Y para eso paquito no es necesario, mejor que se quede donde está.
Mientras sigamos así este tipo de situaciones serán mucho mas frecuentes de lo deseado.
Un saludo.