Mensaje por Jose_Luis_G » 19 Mar 2015 11:06
La precisión se obtiene fundamentalmente con carabinas de cerrojo, por lo que las semiautomáticas deberían descartarse, en principio.
El cartucho del 22 es ya, de por sí, lo bastante irregular como para añadirle las fugas de gases que se producen en una recámara que se abre cuando le parece bien. Hay que recordar, que el cierre de la recámara en las armas semiautomáticas del 22, se produce simplemente por la presión del muelle de recuperación.
La calidad y regularidad de la munición empleada va a tener mucho que ver con las agrupaciones obtenidas con una semiautomática, mientras que en una de cerrojo se aprovecha todo lo que la munición puede dar, sin pérdidas añadidas.
El cañón match según lo denominan, solamente a efectos publicitarios, se caracteriza por un mayor diámetro exterior, que le aporta peso y con ello se consigue parar mejor el arma.
En cualquier caso, el diámetro del cañón que se ve en la publicidad no pasa de 15 mm, mientras que el de una carabina de concurso es de 25 mm, y a veces más.
Respecto al peso del arma, característica fundamental para obtener una parada adecuada (tirando a brazo), tampoco se pueden establecer comparaciones favorables entre la semi de S&W con sus 2,45 kg y el peso de una carabina de competición de cerrojo que puede alcanzar los 8 kg.
Además, las armas de competición son todas monotiro, con lo que no queda ni siquiera el consuelo de usar un cargador.
En conclusión, a la vista de lo anterior, debes plantearte de nuevo si lo que quieres es precisión o línea estética, porque es muy difícil tener las dos cosas en el mismo arma.
La precisión se obtiene fundamentalmente con carabinas de cerrojo, por lo que las semiautomáticas deberían descartarse, en principio.
El cartucho del 22 es ya, de por sí, lo bastante irregular como para añadirle las fugas de gases que se producen en una recámara que se abre cuando le parece bien. Hay que recordar, que el cierre de la recámara en las armas semiautomáticas del 22, se produce simplemente por la presión del muelle de recuperación.
La calidad y regularidad de la munición empleada va a tener mucho que ver con las agrupaciones obtenidas con una semiautomática, mientras que en una de cerrojo se aprovecha todo lo que la munición puede dar, sin pérdidas añadidas.
El cañón [b]match[/b] según lo denominan, solamente a efectos publicitarios, se caracteriza por un mayor diámetro exterior, que le aporta peso y con ello se consigue [i]parar[/i] mejor el arma.
En cualquier caso, el diámetro del cañón que se ve en la publicidad no pasa de 15 mm, mientras que el de una carabina de concurso es de 25 mm, y a veces más.
Respecto al peso del arma, característica fundamental para obtener una parada adecuada (tirando a brazo), tampoco se pueden establecer comparaciones favorables entre la semi de S&W con sus 2,45 kg y el peso de una carabina de competición de cerrojo que puede alcanzar los 8 kg.
Además, las armas de competición son todas monotiro, con lo que no queda ni siquiera el consuelo de usar un cargador.
En conclusión, a la vista de lo anterior, debes plantearte de nuevo si lo que quieres es precisión o línea estética, porque es muy difícil tener las dos cosas en el mismo arma.