Mensaje por PREDICADOR » 12 Ene 2009 14:20
Lo que puede llegar a ser peligroso, más que si ponemos más o menos pólvora, es la forma de carga del arma.
Si dejámos un espacio vacío entre la pólvora y la bala, es decir, no atacamos correctamente la bala, puede producirse un herniado en la recámara, tanto del cilindro como del cañón, dependiendo del arma que empleemos.
Este tipo de accidente es más fácil que se produzca en arma larga.
Cuando cargamos un rifle, primero ponemos la pólvora y la sémola, si se utiliza, luego con el iniciador, introducimos la bala por el ánima los centímetros que tenga éste último, seguidamente con la baqueta, bajamos el proyectil hasta que apoye firmemente sobre la carga de pólvora. Esto es fácil de hacer, pero suele ocurrir, que bien por distracción nuestra, o por un compañero de tiro que se acerca a nosotros y nos habla justo en el momento de la carga, se nos puede olvidar bajar la bala con la baqueta larga, que hemos puesto con el iniciador . En armas cuyas cargas son considerables, como las que se utilizan para modalidades de ánima lisa, ésto supondría el reventón del cañón justo a la altura donde haya quedado la bala, ya que los gases encontrarían un obstáculo en ella, provocando la explosión del cañón.
Esto que os comento, tuve la ocasión de comprobarlo directamente en el campo de tiro, cuando un compañero cargando su Miguelete, cometió el error de no bajar completamente la bola, pués la inició unos centímetros, pero se olvido bajarla hasta la carga de pólvora. Hizo tal estruendo al estallar el cañón, que os puedo asegurar, que era como su hubiese caido un rayo en la galería. Afortunadamente al tirador no le pasó nada, ya que el cañón reventó a unos 10cm de la boca, justó a la altura que estaba la bola, pero el disgusto fué tremendo ya que era un arma original.
Es muy importante que antes de disparar un arma de avancarga, nos aseguremos que está correctamente cargada.
Saludos.
Lo que puede llegar a ser peligroso, más que si ponemos más o menos pólvora, es la forma de carga del arma.
Si dejámos un espacio vacío entre la pólvora y la bala, es decir, no atacamos correctamente la bala, puede producirse un herniado en la recámara, tanto del cilindro como del cañón, dependiendo del arma que empleemos.
Este tipo de accidente es más fácil que se produzca en arma larga.
Cuando cargamos un rifle, primero ponemos la pólvora y la sémola, si se utiliza, luego con el iniciador, introducimos la bala por el ánima los centímetros que tenga éste último, seguidamente con la baqueta, bajamos el proyectil hasta que apoye firmemente sobre la carga de pólvora. Esto es fácil de hacer, pero suele ocurrir, que bien por distracción nuestra, o por un compañero de tiro que se acerca a nosotros y nos habla justo en el momento de la carga, se nos puede olvidar bajar la bala con la baqueta larga, que hemos puesto con el iniciador . En armas cuyas cargas son considerables, como las que se utilizan para modalidades de ánima lisa, ésto supondría el reventón del cañón justo a la altura donde haya quedado la bala, ya que los gases encontrarían un obstáculo en ella, provocando la explosión del cañón.
Esto que os comento, tuve la ocasión de comprobarlo directamente en el campo de tiro, cuando un compañero cargando su Miguelete, cometió el error de no bajar completamente la bola, pués la inició unos centímetros, pero se olvido bajarla hasta la carga de pólvora. Hizo tal estruendo al estallar el cañón, que os puedo asegurar, que era como su hubiese caido un rayo en la galería. Afortunadamente al tirador no le pasó nada, ya que el cañón reventó a unos 10cm de la boca, justó a la altura que estaba la bola, pero el disgusto fué tremendo ya que era un arma original.
Es muy importante que antes de disparar un arma de avancarga, nos aseguremos que está correctamente cargada.
Saludos.