Mensaje por RAngel » 17 Jul 2008 20:20
Mira tu por donde, Artesano, cuando leí tu mensaje, dando inicio a este hilo, me imaginé lo que iba a suceder. Hoy hay temas políticamente correctos y otros que siempre tienen detractores, con argumentos que, desde su punto de vista, puede que estén justificados, pero que a mi me traen sin cuidado.
Yo fuí cazador desde pequeño. Soy de pueblo y eso de la caza se vive y se hereda. Y cuando uno recuerda las largas charlas con su padre junto al fuego de la gavilla, o en los dias previos a la apertura de la veda, mientras se engrasa la canana y el morral, se revisan los cartuchos, se afila la navaja y se busca la caña de la botella, se emociona porque está recordando una de las mejores cosas de su vida. Claro si por eso alguien llama vil a tu padre es inevitable que te acuerdes sobradamente del suyo, y aqui paz y despues gloria.
Digo fuí, porque la caza que me gusta es el rececho, y ya no estoy para esos trotes por el monte, por lo que prefiero no salir.
Si a alguien no le gusta batir sierra, divisar de lejos la pieza, darle vuelta durante dos o tres horas a contraviento, trepando riscos y cortafuegos y finalmente sorprenderla a 80 o 100 metros sin que sus exquisitos sentidos te hayan detectado, y con un rifle del .50 y 200 grain de Rio super meterle una píldora encima del codillo que la deje tiesa en dos segundos, pues lo siento, ni me molesto en argumentar, pero para mi esa vivencia, en la que se resume lo aprendido y lo vivido, los consejos y el depredador que uno lleva, constituye unos de los mejores recuerdos que tengo. De las pocas cosas que repetiría si hubiera de volver a vivir, así que estoy con Artesano y por una vez, y sin que sirva de precedente, con Curro.
Tampoco voy a explicar por qué me gustan los toros, aunque sólo sea para ver dos minutos de Paula en la plaza del Puerto.
Mira tu por donde, Artesano, cuando leí tu mensaje, dando inicio a este hilo, me imaginé lo que iba a suceder. Hoy hay temas políticamente correctos y otros que siempre tienen detractores, con argumentos que, desde su punto de vista, puede que estén justificados, pero que a mi me traen sin cuidado.
Yo fuí cazador desde pequeño. Soy de pueblo y eso de la caza se vive y se hereda. Y cuando uno recuerda las largas charlas con su padre junto al fuego de la gavilla, o en los dias previos a la apertura de la veda, mientras se engrasa la canana y el morral, se revisan los cartuchos, se afila la navaja y se busca la caña de la botella, se emociona porque está recordando una de las mejores cosas de su vida. Claro si por eso alguien llama vil a tu padre es inevitable que te acuerdes sobradamente del suyo, y aqui paz y despues gloria.
Digo fuí, porque la caza que me gusta es el rececho, y ya no estoy para esos trotes por el monte, por lo que prefiero no salir.
Si a alguien no le gusta batir sierra, divisar de lejos la pieza, darle vuelta durante dos o tres horas a contraviento, trepando riscos y cortafuegos y finalmente sorprenderla a 80 o 100 metros sin que sus exquisitos sentidos te hayan detectado, y con un rifle del .50 y 200 grain de Rio super meterle una píldora encima del codillo que la deje tiesa en dos segundos, pues lo siento, ni me molesto en argumentar, pero para mi esa vivencia, en la que se resume lo aprendido y lo vivido, los consejos y el depredador que uno lleva, constituye unos de los mejores recuerdos que tengo. De las pocas cosas que repetiría si hubiera de volver a vivir, así que estoy con Artesano y por una vez, y sin que sirva de precedente, con Curro.
Tampoco voy a explicar por qué me gustan los toros, aunque sólo sea para ver dos minutos de Paula en la plaza del Puerto.