Mensaje por ManosNegras » 02 Sep 2013 18:01
Señor Barataria: Tiene usted un extraño concepto del deporte. Considera que los deportistas que acuden a una competición vuelven trasquilados si no consiguen una medalla y que sólo deberían participar en las grandes competiciones los deportistas con posibilidades de lograr medalla
Aplicando su criterio a otros deportes distintos del tiro con avancarga, en la liga de fútbol no deberían participar más de tres o cuatro equipos por categoría; en el mundial de motoGP sólo deberían correr Lorenzo, Pedrosa y Márquez; en el Máster de golf no deberían participar más de cuatro o cinco golfistas, al Tour de Francia sólo deberían acudir media docena de ciclstas, etcétera.
Y si aplicamos su criterio, las medallas no tendrían ningún valor porque sólo compiten tres o cuatro deportistas.
Me pregunto si es usted tan buen tirador que siempre gana o, en caso contrario, si no compite para no volver trasquilado.
Yo creo que en el deporte no sólo importa ganar. También cuenta el afán de superación, la ilusión de participar en una competición de alto nivel, plantearse nuevos retos, codearse con las grandes figuras a las que admiras (que algún día también fueron novatos).
La mayoría de los deportistas acuden a una competición sabiendo que no tienen posibilidades de ganar ni de lograr medalla, pero tienen la misma ilusión por alcanzar una buena marca, en la medida de sus posibilidades. Para mi tiene más mérito el deportista que acude a una competición con el objetivo de alcanzar sus expectativas tan humildes como quedar entre los cincuenta primeros o de la mitad para arriba, que el deportista excepcional que está acostumbrado a ganar.
Ni usted ni nadie tiene que sentirse avergonzado por la actuación de los representantes de su país que ponen todo su interés y su empeño en hacerlo bien, aunque finalmente los resultandos no se correspondan con el esfuerzo realizado.
Señor Barataria, usted no es nadie para criticar a los tiradores que se desplazaron a Eisenstadt para participar en el Campeonato de Europa, teniendo derecho a ello, conforme a las normas aprobadas y publicadas por la Federación Española de Tiro Olímpico.
Ninguno de los tiradores españoles participantes le quitó su puesto a otro tirador mejor y todos acudimos pagando absolutamente todos los gastos con nuestro dinero, incluidas las cuotas de inscripción tanto individuales como de los equipos, incluida asimismo la ropa que obligatoriamente debíamos vestir en la ceremonia de apertura y en las entregas de medallas y diplomas.
Yo participé en el Campeonato de Europa y no gané ninguna medalla pero estoy orgulloso de mi participación porque me esforcé al máximo. No soy ningún creidillo, me gusta este deporte, me gusta competir y gané mi derecho a participar y decidí gastar un pequeño dineral en ello en lugar de destinarlo a otro fin. No le voy a decir cuáles son mis méritos porque no tengo que rendirle cuentas a usted, pero me jugaría una cerveza a que son mayores que los suyos. Estoy convencido de que tanto yo como el resto de mis compañeros tenemos más derecho a participar en el Campeonato de Europa que usted a criticarnos.
Señor Barataria: Tiene usted un extraño concepto del deporte. Considera que los deportistas que acuden a una competición vuelven trasquilados si no consiguen una medalla y que sólo deberían participar en las grandes competiciones los deportistas con posibilidades de lograr medalla
Aplicando su criterio a otros deportes distintos del tiro con avancarga, en la liga de fútbol no deberían participar más de tres o cuatro equipos por categoría; en el mundial de motoGP sólo deberían correr Lorenzo, Pedrosa y Márquez; en el Máster de golf no deberían participar más de cuatro o cinco golfistas, al Tour de Francia sólo deberían acudir media docena de ciclstas, etcétera.
Y si aplicamos su criterio, las medallas no tendrían ningún valor porque sólo compiten tres o cuatro deportistas.
Me pregunto si es usted tan buen tirador que siempre gana o, en caso contrario, si no compite para no volver trasquilado.
Yo creo que en el deporte no sólo importa ganar. También cuenta el afán de superación, la ilusión de participar en una competición de alto nivel, plantearse nuevos retos, codearse con las grandes figuras a las que admiras (que algún día también fueron novatos).
La mayoría de los deportistas acuden a una competición sabiendo que no tienen posibilidades de ganar ni de lograr medalla, pero tienen la misma ilusión por alcanzar una buena marca, en la medida de sus posibilidades. Para mi tiene más mérito el deportista que acude a una competición con el objetivo de alcanzar sus expectativas tan humildes como quedar entre los cincuenta primeros o de la mitad para arriba, que el deportista excepcional que está acostumbrado a ganar.
Ni usted ni nadie tiene que sentirse avergonzado por la actuación de los representantes de su país que ponen todo su interés y su empeño en hacerlo bien, aunque finalmente los resultandos no se correspondan con el esfuerzo realizado.
Señor Barataria, usted no es nadie para criticar a los tiradores que se desplazaron a Eisenstadt para participar en el Campeonato de Europa, teniendo derecho a ello, conforme a las normas aprobadas y publicadas por la Federación Española de Tiro Olímpico.
Ninguno de los tiradores españoles participantes le quitó su puesto a otro tirador mejor y todos acudimos pagando absolutamente todos los gastos con nuestro dinero, incluidas las cuotas de inscripción tanto individuales como de los equipos, incluida asimismo la ropa que obligatoriamente debíamos vestir en la ceremonia de apertura y en las entregas de medallas y diplomas.
Yo participé en el Campeonato de Europa y no gané ninguna medalla pero estoy orgulloso de mi participación porque me esforcé al máximo. No soy ningún creidillo, me gusta este deporte, me gusta competir y gané mi derecho a participar y decidí gastar un pequeño dineral en ello en lugar de destinarlo a otro fin. No le voy a decir cuáles son mis méritos porque no tengo que rendirle cuentas a usted, pero me jugaría una cerveza a que son mayores que los suyos. Estoy convencido de que tanto yo como el resto de mis compañeros tenemos más derecho a participar en el Campeonato de Europa que usted a criticarnos.