Mensaje por Indignado » 11 May 2012 12:26
Después de ver los efectos catastróficos que puede generar la adrenalina en un tirador, (nadie está a salvo de ella, aún los grandes campeones que tienen ya muchos espolones), es hora de mitigarla, que no anularla, pues ésto es imposible.
Hay buenos tiradores con una técnica impecable en el tiro, pero que a la hora de una competición, o cuando faltan pocos minutos para terminar una tirada que les está saliendo fabulosa, se libera esa "maldita" hormona, y empiezan a temblar más que un globo al ver a Espinete. Si vemos los síntomas que genera la ansiedad, con la consiguiente liberación de adrenalina, veremos que de nada servirá toda nuestra preparación técnica que tengamos. La adrenalina que entra en la sangre la podemos "quemar", ¿cómo?. Sencillamente haciendo fuerza. Lo ideal sería levantar grandes pesos, pero como en el puesto de tiro no los tenemos, nos tendremos que centrar en realizar ejercícios isométricos, que son aquellos que se realizan contra una superficie que no se puede mover. Simplemente empujando con nuestros brazos las paredes del puesto de tiro, como si de Sansón al derribar las columnas del templo de los fariseos se tratara, haremos que se gaste la adrenalina que tenemos, disminuyendo. Si no nos podemos apoyar sobre las paredes, podemos juntar nuestras palmas de las manos y apretar con todas nuestras fuerzas. Veréis como rápidamente los temblores se minimizan bastante. Eso sí, al poco tiempo volverá adrenalina a la sangre. En avancarga, con 30 minutos de tiempo, suele dar buen resultado, ya que con unas cuantas series de estos ejercicios durante la tirada mantendremos el nivel de adrenalina relativamente a raya.
Luego está el tema de la medicación, medicamentos que se emplean para el control de la hipertensión, y ciertas enfermedades cardíacas, son muy efectivos para evitar que se segregue adrenalina en grandes cantidades, pero la decisión de tomar medicación, no permitida por el reglamento y que pueda dar ventajas a la hora de ganar, entra dentro de la ética de cada uno. Para mí una "victoria" falsa, conseguida con trampas químicas, ni es deportiva ní justa.
Saludos.
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Después de ver los efectos catastróficos que puede generar la adrenalina en un tirador, (nadie está a salvo de ella, aún los grandes campeones que tienen ya muchos espolones), es hora de mitigarla, que no anularla, pues ésto es imposible.
Hay buenos tiradores con una técnica impecable en el tiro, pero que a la hora de una competición, o cuando faltan pocos minutos para terminar una tirada que les está saliendo fabulosa, se libera esa "maldita" hormona, y empiezan a temblar más que un globo al ver a Espinete. Si vemos los síntomas que genera la ansiedad, con la consiguiente liberación de adrenalina, veremos que de nada servirá toda nuestra preparación técnica que tengamos. La adrenalina que entra en la sangre la podemos "quemar", ¿cómo?. Sencillamente haciendo fuerza. Lo ideal sería levantar grandes pesos, pero como en el puesto de tiro no los tenemos, nos tendremos que centrar en realizar ejercícios isométricos, que son aquellos que se realizan contra una superficie que no se puede mover. Simplemente empujando con nuestros brazos las paredes del puesto de tiro, como si de Sansón al derribar las columnas del templo de los fariseos se tratara, haremos que se gaste la adrenalina que tenemos, disminuyendo. Si no nos podemos apoyar sobre las paredes, podemos juntar nuestras palmas de las manos y apretar con todas nuestras fuerzas. Veréis como rápidamente los temblores se minimizan bastante. Eso sí, al poco tiempo volverá adrenalina a la sangre. En avancarga, con 30 minutos de tiempo, suele dar buen resultado, ya que con unas cuantas series de estos ejercicios durante la tirada mantendremos el nivel de adrenalina relativamente a raya.
Luego está el tema de la medicación, medicamentos que se emplean para el control de la hipertensión, y ciertas enfermedades cardíacas, son muy efectivos para evitar que se segregue adrenalina en grandes cantidades, pero la decisión de tomar medicación, no permitida por el reglamento y que pueda dar ventajas a la hora de ganar, entra dentro de la ética de cada uno. Para mí una "victoria" falsa, conseguida con trampas químicas, ni es deportiva ní justa.
Saludos.