[citando a: macasma]
Joder Predicador, ¿por qué no le pones de penitencia que me mande la A.E. de una p... vez?
Está visto que se lo tendré que pedir a nuestro Santo Patron.
Saludos.
¿tener lo que tanto anhelo? Hay muchas razones determinantes. Pero hay una razón mayor:
porque no pedís.
Muchas veces no recibimos lo que deseamos porque no pedimos. La forma de conseguir las cosas no es peleando, ni combatiendo. No es serruchando el piso, no es hablando a escondidas, no es dañando a los demás. Es orando. Los creyentes fallamos mucho en este sentido, no oramos, no llevamos nuestras peticiones en oración al Señor. ¿Para qué orar si Dios lo sabe todo? Decimos a veces.
Pero
¡Yo si pido! Dirás.
Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.
Muchas veces nuestras oraciones no son contestadas porque pedimos equivocadamente. El problema no está en Dios sino en nosotros que no pedimos correctamente. Algunos se refieren a Juan 14:13-14 "13Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré." sacándolo de contexto y aplicándolo a cualquier situación. Cuando oremos debemos prestar mucha atención a lo que la palabra de Dios nos enseña al respecto. ¿Cómo pedir bien?
Que busque la gloria de Dios.
Que esté de acuerdo a la voluntad de Dios.
Que no busque satisfacer nuestros deseos carnales.
Tenemos una tendencia natural egoísta que hace que pervirtamos la oración. La oración nos permite tener comunión con Dios, en ella le expresamos nuestros pensamientos, lo que sentimos, lo que necesitamos pero muchas veces somos egoístas en ellas. Sólo pensamos en nosotros e incluso creemos que podemos venir delante de Dios para que satisfaga nuestros caprichos.
Pedían para gastar en los deleites. Lo que querían era para auto agradarse, para sobresalir entre los demás, para lograr admiración del resto. Dios jamás honrará un pedido así.
No se trata de pedir por pedir. "Señor quiero una bicicleta de titanio, con amortiguadores, llantas que sean irrompibles y con todos los aditamentos que pueda tener, para que los demás vean que YO soy un hijo del Rey"
Un momento, tenemos que analizar nuestras motivaciones. No olvidemos 1ª Juan 5:14 "Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye."
Ya verás como dentro de poco te llega.
Saludos.