Mensaje por XKRAZOTE » 24 Feb 2009 00:10
Antes de entrar a fondo con cifras y datos, un breve análisis de la munición considerada "penetrante". Cuando hablamos de este concepto, nuestra cabeza "vuela" rápidamente a balines de formas caprichosas y metales o aleaciones de los mismos. No es casualidad. Con su origen cinegético, estos balines propugnaban en un principio atravesar la piel de algunos animales que tienen especialmente dura la fibra muscular.
Es por ello que sobre todo en Gran Bretaña saliera al mercado la saga Prometheus. Hasta ese momento disponíamos de balines de varios tipos, los dommed (redondeados), los spitz (en punta de flecha), dejando al margen a los expansivos.
El Prometheus fue un pionero en su época y el inicio de una nueva concepción de balines de pura penetración. Inteligentemente, los ingenieros que lo diseñaron aplicaron al milímetros las leyes de la balísitica para lograr esta premisa. Para ello, y contando con una planta de potencia determinada, el balín había de contar con un perfil balístico muy adecuado, mayor de lo normal, a la par que un bajo peso. Esto en principio era una diatriba, porque el plomo no daba mucho más de sí: en el momento del impacto, se deforma y por lo tanto dispersa la energía cinética que transporta, convirtiendola en calor.
Muy inteligentemente, se empezaron a utilizar aleaciones -fundamentalmente de zinc, metal muy duro, y acero, surgiendo algunas nuevas municiones, como el Gamo Rocket -un ingenioso sistema-, Skenco, Raptor, etc...
Balísticamente se trata de lograr concentrar la mayor cantidad de energía cinética posible en un punto también lo más pequeño posible, de tal forma que en vez de dispersarse, se concentrase y lograse el efecto deseado: la no deformación del balín y su penetración a través de diferentes materiales o tejidos.
Para no cansar, me gustaría saber vuestra opinión sobre los balines que he citado y los que consideréis oportunos.:lol
Antes de entrar a fondo con cifras y datos, un breve análisis de la munición considerada "penetrante". Cuando hablamos de este concepto, nuestra cabeza "vuela" rápidamente a balines de formas caprichosas y metales o aleaciones de los mismos. No es casualidad. Con su origen cinegético, estos balines propugnaban en un principio atravesar la piel de algunos animales que tienen especialmente dura la fibra muscular.
Es por ello que sobre todo en Gran Bretaña saliera al mercado la saga Prometheus. Hasta ese momento disponíamos de balines de varios tipos, los dommed (redondeados), los spitz (en punta de flecha), dejando al margen a los expansivos.
El Prometheus fue un pionero en su época y el inicio de una nueva concepción de balines de pura penetración. Inteligentemente, los ingenieros que lo diseñaron aplicaron al milímetros las leyes de la balísitica para lograr esta premisa. Para ello, y contando con una planta de potencia determinada, el balín había de contar con un perfil balístico muy adecuado, mayor de lo normal, a la par que un bajo peso. Esto en principio era una diatriba, porque el plomo no daba mucho más de sí: en el momento del impacto, se deforma y por lo tanto dispersa la energía cinética que transporta, convirtiendola en calor.
Muy inteligentemente, se empezaron a utilizar aleaciones -fundamentalmente de zinc, metal muy duro, y acero, surgiendo algunas nuevas municiones, como el Gamo Rocket -un ingenioso sistema-, Skenco, Raptor, etc...
Balísticamente se trata de lograr concentrar la mayor cantidad de energía cinética posible en un punto también lo más pequeño posible, de tal forma que en vez de dispersarse, se concentrase y lograse el efecto deseado: la no deformación del balín y su penetración a través de diferentes materiales o tejidos.
Para no cansar, me gustaría saber vuestra opinión sobre los balines que he citado y los que consideréis oportunos.:lol