Mensaje por Espectador » 28 Jun 2008 08:20
Dia de Reyes, 1975. Desembalo mi Gamo David, me voy al patio, cargo un perdigón y apunto a un gorrión en la higuera,deshojada en esta época. Tiro y le parto el cuello a unos 15 metros. Me pasmé vivo. No había tocado los elementos de puntería ni había tirado con aire salvo en la feria, salió una nube de humo. Que fué casualidad, no lo dudo. Después de unos años me seguía obsesionando el pobre gorrión, muerto por tontería, hasta que regalé la carabina. Ahora, treintaitantos años despues, cuando me encuentro al amigo al que se la regalé, me quedo con ganas de preguntarle por ella. No os deshagáis de las armas si no es imprescindible.
Dia de Reyes, 1975. Desembalo mi Gamo David, me voy al patio, cargo un perdigón y apunto a un gorrión en la higuera,deshojada en esta época. Tiro y le parto el cuello a unos 15 metros. Me pasmé vivo. No había tocado los elementos de puntería ni había tirado con aire salvo en la feria, salió una nube de humo. Que fué casualidad, no lo dudo. Después de unos años me seguía obsesionando el pobre gorrión, muerto por tontería, hasta que regalé la carabina. Ahora, treintaitantos años despues, cuando me encuentro al amigo al que se la regalé, me quedo con ganas de preguntarle por ella. No os deshagáis de las armas si no es imprescindible.