Mensaje por man1963 » 22 Sep 2018 15:16
Aún recuerdo, hace años, que llegó un individuo dando voces porque el arma que estaba usando era una mierda, no era digna de una caseta de feria, ni mucho menos era digna de su enorme ego (eso lo pensé yo, claro está), y que quería un escarmiento del responsable de tamaña afrenta. Puesto el caso en manos de la suma autoridad desfacedora de entuertos, y tras unos segundos de escuchar el vertido de sapos, culebras y venablos del afrentado, preguntó a los responsables del arma, con calma y cierta indiferencia, desde lo alto de su posición, y con una voz que parecía la del mismísimo Alfredo Landa en la película El Crack, “Esa arma, ¿agrupa?”.
Esa era la pregunta, ¿el arma agrupa?. La respuesta del responsable fue de nota, eso sí, con cierta socarronería y propia de quien le están haciendo perder el tiempo, fue algo parecido a esto, tras comprobar el arma, desmontarla, mirarla y requeté mirarla, y por supuesto con parsimonia propia de quien está disfrutando con la suerte:
“Mire usted, la visión interna del ánima del cañón, no muestra curvaturas, daños en las estrías, daños en la boca de fuego, u otro tipo de daños que perjudique al proyectil.
La visión de los elementos de puntería muestra que estos están en el eje del supuesto eje de disparo, y para esta conclusión no me hace falta el uso de un potro de tiro, como usted comprenderá.
El arma mecaniza convenientemente, limpiamente. Permite el arma un agarre medianamente ergonómico, cómodo, diría yo.
De momento no hay nada que me indique que no se ha usado la munición idónea para el arma, y entiéndase esto como el conjunto de la punta, peso, diámetro y carga propulsora, porque estamos usando el mismo lote de munición, desde hace un año.
Éste arma fue probada, en su momento, por alguien que sabía lo que se hacía, ya fuese por su experiencia, su entrenamiento, su maestría, o porque ese día tocaba así por designación del dedo divino, y encima, la probé yo también, que tengo los huevos pelados de tocar armas.
¿Me pregunta usted, que si agrupa?”.
La suma autoridad desfacedora de entuertos mando a hacer encaje de bolillos al afrentado, desde entonces conocido como Guillermo Tell, por un juego con su apellido, más que nada, que era Manzana, y sus dotes para el noble arte del tiro. Naturalmente por fuera no se rio ni Dios, pero por dentro la cosa fue diferente.
Ya sea Cometa, Gamo, Weihrauch, Drulov, Ardesa, Pietta, Astra, Star, Cetme, Llama, Mauser, Pedersoli, Flecha, Uberti, Browning, Remington, por citar cosas que he tocado o toco, antes de descartar una marca armera o demonizarla, hay que preguntarse, aunque sea con la voz de Alfredo Landa en El Crack, ”Pero, esto, ¿agrupa o no agrupa?”.
No hay nada sencillo, ni los de la NASA se libran de entrenar, practicar, simular, buscar pros y contras, repasar parámetros, aunque el presupuesto sea descomunal. Y aun con todo eso, por un quítame aquellas pajas o una nadería, se les puede caer el invento.
Vuelvo a lo que ya dije, hay tiradores que creen que saben instalar un visor óptico sobre un arma, y que también creen que saben usarlo, y que cuando las cosas no funcionan lo achacan a cualquier cosa menos a ellos, y, la mayoría de las veces convierten sus armas en tan solo precisas a una única distancia. Y lo mismo para con el resto. Una cosa es creer, y otra bien distinta, dominar. Esto es un arte.
La precisión es un todo, con variables y constantes, en ese todo está la máquina, la munición, el tirador, el lugar, la luz, el viento, un pequeño universo en el que sí gira todo a nuestro alrededor, y en el que sí que todo influye. Es un todo, un conjunto, y que actúa en una armonía. O al menos así lo creo yo.
Lo que sucede es que con entrenamiento todo fluye, se llega a actuar por instinto, de forma mecánica, sintiendo el tiro, creando un estado de ánimo de equilibrio. ¿Qué más voy a decir, si lo sabéis de sobra?. No hace falta más. Quien tire con armas históricas, y tenga que exprimirse las neuronas para rizar el rizo, imagino que estará asintiendo. No hace falta más.
Como dijo el clásico, que cada cual juegue sus cartas como Dios le dé a entender, y que con su patrimonio responda si se equivoca.
Creo que es más fácil ver todo esto en la línea de tiro, que mal juntando cuatro letras.
De nuevo pido perdón por la intromisión y semejante tostón. Es sólo mi opinión y en modo alguno debe tomarse como nada más.
Un saludo.
Aún recuerdo, hace años, que llegó un individuo dando voces porque el arma que estaba usando era una mierda, no era digna de una caseta de feria, ni mucho menos era digna de su enorme ego (eso lo pensé yo, claro está), y que quería un escarmiento del responsable de tamaña afrenta. Puesto el caso en manos de la suma autoridad desfacedora de entuertos, y tras unos segundos de escuchar el vertido de sapos, culebras y venablos del afrentado, preguntó a los responsables del arma, con calma y cierta indiferencia, desde lo alto de su posición, y con una voz que parecía la del mismísimo Alfredo Landa en la película El Crack, “[b]Esa arma, ¿agrupa?[/b]”.
Esa era la pregunta, ¿el arma agrupa?. La respuesta del responsable fue de nota, eso sí, con cierta socarronería y propia de quien le están haciendo perder el tiempo, fue algo parecido a esto, tras comprobar el arma, desmontarla, mirarla y requeté mirarla, y por supuesto con parsimonia propia de quien está disfrutando con la suerte:
[b]“Mire usted, la visión interna del ánima del cañón, no muestra curvaturas, daños en las estrías, daños en la boca de fuego, u otro tipo de daños que perjudique al proyectil.
La visión de los elementos de puntería muestra que estos están en el eje del supuesto eje de disparo, y para esta conclusión no me hace falta el uso de un potro de tiro, como usted comprenderá.
El arma mecaniza convenientemente, limpiamente. Permite el arma un agarre medianamente ergonómico, cómodo, diría yo.
De momento no hay nada que me indique que no se ha usado la munición idónea para el arma, y entiéndase esto como el conjunto de la punta, peso, diámetro y carga propulsora, porque estamos usando el mismo lote de munición, desde hace un año.
Éste arma fue probada, en su momento, por alguien que sabía lo que se hacía, ya fuese por su experiencia, su entrenamiento, su maestría, o porque ese día tocaba así por designación del dedo divino, y encima, la probé yo también, que tengo los huevos pelados de tocar armas.
¿Me pregunta usted, que si agrupa?”.[/b]
La suma autoridad desfacedora de entuertos mando a hacer encaje de bolillos al afrentado, desde entonces conocido como Guillermo Tell, por un juego con su apellido, más que nada, que era Manzana, y sus dotes para el noble arte del tiro. Naturalmente por fuera no se rio ni Dios, pero por dentro la cosa fue diferente.
Ya sea Cometa, Gamo, Weihrauch, Drulov, Ardesa, Pietta, Astra, Star, Cetme, Llama, Mauser, Pedersoli, Flecha, Uberti, Browning, Remington, por citar cosas que he tocado o toco, antes de descartar una marca armera o demonizarla, hay que preguntarse, aunque sea con la voz de Alfredo Landa en El Crack, [b][i]”Pero, esto, ¿agrupa o no agrupa?”[/i][/b].
No hay nada sencillo, ni los de la NASA se libran de entrenar, practicar, simular, buscar pros y contras, repasar parámetros, aunque el presupuesto sea descomunal. Y aun con todo eso, por un quítame aquellas pajas o una nadería, se les puede caer el invento.
Vuelvo a lo que ya dije, hay tiradores que creen que saben instalar un visor óptico sobre un arma, y que también creen que saben usarlo, y que cuando las cosas no funcionan lo achacan a cualquier cosa menos a ellos, y, la mayoría de las veces convierten sus armas en tan solo precisas a una única distancia. Y lo mismo para con el resto. Una cosa es creer, y otra bien distinta, dominar. Esto es un arte.
La precisión es un todo, con variables y constantes, en ese todo está la máquina, la munición, el tirador, el lugar, la luz, el viento, un pequeño universo en el que sí gira todo a nuestro alrededor, y en el que sí que todo influye. Es un todo, un conjunto, y que actúa en una armonía. O al menos así lo creo yo.
Lo que sucede es que con entrenamiento todo fluye, se llega a actuar por instinto, de forma mecánica, sintiendo el tiro, creando un estado de ánimo de equilibrio. ¿Qué más voy a decir, si lo sabéis de sobra?. No hace falta más. Quien tire con armas históricas, y tenga que exprimirse las neuronas para rizar el rizo, imagino que estará asintiendo. No hace falta más.
Como dijo el clásico, que cada cual juegue sus cartas como Dios le dé a entender, y que con su patrimonio responda si se equivoca.
Creo que es más fácil ver todo esto en la línea de tiro, que mal juntando cuatro letras.
De nuevo pido perdón por la intromisión y semejante tostón. Es sólo mi opinión y en modo alguno debe tomarse como nada más.
Un saludo.