Mensaje por corujoxx » 04 Mar 2008 22:52
Acabo de sufrir los primeros "daños colaterales" del calibre 6,35, y eso nada más llegar a casa, y es que cuando apareces con una funda negra de un metro veinte de largo, no hay manera de esconderla.
El resultado, una cena que me ha salido casi tan cara como la carabina. En fin, cosas que pasan, ya se sabe que a una mujer cabreada no hay arma que la supere.
En breve os contaré que tal con los obuses. Saludos a todos.
Acabo de sufrir los primeros "daños colaterales" del calibre 6,35, y eso nada más llegar a casa, y es que cuando apareces con una funda negra de un metro veinte de largo, no hay manera de esconderla.
El resultado, una cena que me ha salido casi tan cara como la carabina. En fin, cosas que pasan, ya se sabe que a una mujer cabreada no hay arma que la supere.
En breve os contaré que tal con los obuses. Saludos a todos.