Hola
He leído sobre las pruebas de destrucción de cuchillos.
Soy un apasionado de las herramientas de trabajo manual y me gusta coleccionarlas: si todo sale según lo previsto, muchas irán a museos.
Soy electricista industrial y aún tengo herramientas de cuando comencé en 1988, unas pocas rescatadas, que fueron de por ejemplo mi padre, que tenía una papelería, como un cortaalambres articulado que usaba para abrir las balas (pacas) de papel Manila, que era un papel de color crudo o natural, que antes de la plaga del plástico, se usaba para envolver alimentos.
Un profesional de verdad, entre otras cosas, se manifiesta por el uso que da a sus herramientas: me da asco ver a "compañeros" usando destornilladores aislados según normas VDE (Sindicato de los electricistas alemanes) como palancas o para agujerear paredes aporreándolos con un martillo.
El aislamiento de la varilla se destruye, se tuercen, con lo que es desagradable usarlos y sobre todo, una herramienta así da la imagen del energúmeno que lo usa: sería como ver en un desfile militar de gala, una compañía que llevase las armas oxidadas, reparadas con alambres y pintorrojeadas con grafitis y arrastrándolas por el suelo por el portafusil o correa.
Me indigno un sujeto, que trabajaba en mi antigua empresa, que usaba un magnífico cortacables alemán Knipex:
https://www.knipex.com/index.php?id=113&L=4Como martillo: ya hacía días que le decía que pidiese un martillo al encargado de las herramientas, pero el mongolo me dijo que le daba igual. No creo en "castigos de Dios", pero al momento se le rompió el cortacables, cuyo precio superaba los 60 € (10.000 pesetas).
Este bordeline, que fumaba como un carretero, cuando ya estaba prohibido, una vez arrastraba por los cables dos magníficas taladradoras suizas Hilti por el suelo:
https://www.hilti.es/Si yo hubiese sido el encargado, primero lo amonestaba y a la próxima lo despedía.
Con este "Brugent-rollo" os quiero argumentar que todas las cosas están diseñadas para una función y que usarlas para otras cosas, es estropearlas: un cuchillo aunque sea de la mejor calidad, no es un escoplo para agujerear muros de ladrillos ni un blanco para dispararle con una arma del 0.50 Browning.
Respecto al K-BAR: yo tengo un Camillus comprado por 12 € (2.000 pesetas) hacia 1995, de ocasión.
Es mi cuchillo utilitario favorito, pero os quiero pedir vuestra opinión sobre el hecho de llevar un mango cilíndrico: yo opino que me hubiese gustado más un mango ovalado para indexarlo correctamente, aunque el guardamano ya ayuda para ello.
¿Qué opináis sobre esto?
Saludos: Brugent.