Hola Joaquín y todos:
Un dicho que antes era popular en España es que jamás se debe prestar la navaja, la estilográfica y la mujer.
Cuando una persona ha trabajado muchos años con una herramienta, se le coge cariño y aún mucho más si esta herramienta es un facón en el que el gaucho fía su seguridad: en la película "Conan el bárbaro", un anciano dice al joven Conan que jamás uno debe fiarse de persona o animal: sólo el acero siempre sale en defensa de su dueño.
Aún conservo la mayor parte de las herramientas con las que comencé a trabajar de electricista industrial en una fábrica derribada "gracias" a las fatídicas olimpiadas de 1992, que como hijo de Barcelona opino que fueron una maldición para la ciudad y cuya deuda se tenía que acabar de pagar en 2017, pero creo que se pagará en el 3017.
Hace dos años perdí una vieja llave plana del 18-19 mm procedente de esa fábrica y removí cielo y tierra en mi nuevo puesto de trabajo hasta que la recuperé.
Cuando un guerrero ibero moría, se incineraba junto al cuerpo su falcata y luego se deformaba para que nunca volviese a servir.
En la novela de Pío Baroja: "Avinareta o la vida de un conspirador":
https://es.wikipedia.org/wiki/Eugenio_de_AviranetaLa guerrilla de Avinareta mata en combate un general francés: Avinareta como muestra de respeto al general caído valientemente en combate, rompe su sable para que nadie más vuelva a usarlo.
Cuando la derrota de la batalla naval de Santiago de Cuba, el almirante Pascual Cervera y Topete quiso entregar su sable al almirante norteamericano vencedor, pero éste lo rechazó y se lo devolvió a Cervera. antes del brutal siglo XX era privilegio de los oficiales hechos prisioneros, conservar su sable en la cautividad.
https://es.wikipedia.org/wiki/Almirante_CerveraEs muy acertada la comparación entre el facón de los gauchos y la espada de los samuráis.
Saludos: DB.
Saludos: DB.