Mensaje por puzzling » 21 Nov 2013 10:02
No afiles ni toques nada más allá de pasta de pulir… Y pulir, y pulir.
Si el óxido es muy profundo, lija del grano más fino hasta reducir al mínimo el mismo. Y pulir y abrillantar.
Fina frotada de aceite lubricante cada mes o dos meses, y la hoja siempre limpia de porquería y polvo.
La función de un sable era la de cortar en tajo, en movimientos de arriba-abajo, derecha-izquierda, o viceversa.
La mayoría de hojas salían muy poco afiladas (o incluso nada) de la forja, y posteriormente el soldado que la adquiría se encargaba de afilar a su gusto. Normalmente se afilaban in decrescendo desde la punta hasta el principio del último tercio de la zona curva de corte de la hoja.
No afiles ni toques nada más allá de pasta de pulir… Y pulir, y pulir.
Si el óxido es muy profundo, lija del grano más fino hasta reducir al mínimo el mismo. Y pulir y abrillantar.
Fina frotada de aceite lubricante cada mes o dos meses, y la hoja siempre limpia de porquería y polvo.
La función de un sable era la de cortar en tajo, en movimientos de arriba-abajo, derecha-izquierda, o viceversa.
La mayoría de hojas salían muy poco afiladas (o incluso nada) de la forja, y posteriormente el soldado que la adquiría se encargaba de afilar a su gusto. Normalmente se afilaban [i]in decrescendo[/i] desde la punta hasta el principio del último tercio de la zona curva de corte de la hoja.