Mensaje por Eugenia » 15 Jun 2010 18:44
Pido perdón porque mi comentario de ayer no salió bien. El sistema hizo aparecer como mía una parte del texto que envió Javichín y el resultado final es algo confuso. Dije que Javichín hacía muy bien en deshacer los mitos que hay en los EE.UU. sobre compra y tenencia de armas, ya que no es cierto que una pueda entrar en una armería y llevarse un fusil de asalto. Aunque hay una legislación federal común sobre control de armas que se centraliza en el BATFE, Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos que depende del Departamento del Tesoro (Sí, es el organismo del que formaba parte Elliot Ness), luego los Estados, condados e incluso ciudades imponen sus particulares normas, que pueden ser más o menos restrictivas. Por ejemplo es imposible comprar/poseer un arma de fuego en Washington DC, aunque el Tribunal Supremo ha fallado que esa prohibición es anticonstitucional y hay que cambiar la norma. También es casi imposible poseer armas cortas en Chicago y Nueva York. Hay Estados muy restrictivos, como Massachusetts y otros liberales como Arizona, Nuevo México o Nevada. Pero las prohibiciones sobre edad, antecedentes penales y policiales, capacidad física y psíquica, buen comportamiento ciudadano, etc. suelen ser comunes y más estrictos que en España, donde una persona con antecedentes penales cancelados podría obtener licencia tipo B, cosa que en los EE.UU. sería imposible, no la licencia, que no existe como tal, salvo para portar arma corta oculta en lugares públicos, sino para comprar. Incluso antecedentes por conducción temeraria pueden representar un obstáculo insalvable para comprar una pistola. Pero como dice Javichín, la concepción y el enfoque jurídicos son totalmente distintos a los españoles. En los EE.UU. se parte de principio de que "todo lo que no está prohibido, está permitido", mientras que en España, por sistema, todo está prohibido, salvo que los políticos o sus sirvientes (funcionarios) te autoricen. La razón es que en los EE.UU. se presume que el ciudadano es honrado, decente y cumplidor de la Ley, mientras que en España, aunque no lo digan, es lo contrario. Es la diferencia entre un país donde la libertad no es un concepto abstracto y vacío sino vivo y se ejerce a diario. En España las autoridades están todo el día metiendo el hocico en tus asuntos y en tu vida privada, mientras que en los Estados Unidos jamás te molestarán ni te darán la lata con tonterías, salvo que violes flagrantemente la Ley. Es la diferencia entre un país donde el sentido común, incluso más que la Ley, rige el devenir diario y otro donde lo que impera es el capricho o aún peor, el principio de que el gobierno es fuerte con los débiles (el ciudadano honrado) y débil con los fuertes (la chusma, la masa, "el colectivo"). El ejemplo más palmario es el botellón o los okupas. No es que en los EE.UU. no haya botellón, que sí lo hay, pero sujeto a unas reglas y a un horario. Es la diferencia entre una verdadera democracia, donde un juez federal se carga un decreto ejecutivo del presidente de los EE.UU. y no pasa nada o sí pasa, pero el presidente se la envaina y otro país, España, donde la democracia es una farsa y sólo sirve para que muchos mangantes suban y se mantengan en el poder, viviendo a costa de los demás ciudadanos. En fin, yo podría estar horas escribiendo sobre ésto, pero no quiero aburrir. Aclaro que no resido permanentemente en los EE.UU. pero paso más de la mitad del año allá por motivos de trabajo y me precio de conocer bien ese gran país, tan desconocido e ignorado por la mayoría.
Pido perdón porque mi comentario de ayer no salió bien. El sistema hizo aparecer como mía una parte del texto que envió Javichín y el resultado final es algo confuso. Dije que Javichín hacía muy bien en deshacer los mitos que hay en los EE.UU. sobre compra y tenencia de armas, ya que no es cierto que una pueda entrar en una armería y llevarse un fusil de asalto. Aunque hay una legislación federal común sobre control de armas que se centraliza en el BATFE, Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos que depende del Departamento del Tesoro (Sí, es el organismo del que formaba parte Elliot Ness), luego los Estados, condados e incluso ciudades imponen sus particulares normas, que pueden ser más o menos restrictivas. Por ejemplo es imposible comprar/poseer un arma de fuego en Washington DC, aunque el Tribunal Supremo ha fallado que esa prohibición es anticonstitucional y hay que cambiar la norma. También es casi imposible poseer armas cortas en Chicago y Nueva York. Hay Estados muy restrictivos, como Massachusetts y otros liberales como Arizona, Nuevo México o Nevada. Pero las prohibiciones sobre edad, antecedentes penales y policiales, capacidad física y psíquica, buen comportamiento ciudadano, etc. suelen ser comunes y más estrictos que en España, donde una persona con antecedentes penales cancelados podría obtener licencia tipo B, cosa que en los EE.UU. sería imposible, no la licencia, que no existe como tal, salvo para portar arma corta oculta en lugares públicos, sino para comprar. Incluso antecedentes por conducción temeraria pueden representar un obstáculo insalvable para comprar una pistola. Pero como dice Javichín, la concepción y el enfoque jurídicos son totalmente distintos a los españoles. En los EE.UU. se parte de principio de que "todo lo que no está prohibido, está permitido", mientras que en España, por sistema, todo está prohibido, salvo que los políticos o sus sirvientes (funcionarios) te autoricen. La razón es que en los EE.UU. se presume que el ciudadano es honrado, decente y cumplidor de la Ley, mientras que en España, aunque no lo digan, es lo contrario. Es la diferencia entre un país donde la libertad no es un concepto abstracto y vacío sino vivo y se ejerce a diario. En España las autoridades están todo el día metiendo el hocico en tus asuntos y en tu vida privada, mientras que en los Estados Unidos jamás te molestarán ni te darán la lata con tonterías, salvo que violes flagrantemente la Ley. Es la diferencia entre un país donde el sentido común, incluso más que la Ley, rige el devenir diario y otro donde lo que impera es el capricho o aún peor, el principio de que el gobierno es fuerte con los débiles (el ciudadano honrado) y débil con los fuertes (la chusma, la masa, "el colectivo"). El ejemplo más palmario es el botellón o los okupas. No es que en los EE.UU. no haya botellón, que sí lo hay, pero sujeto a unas reglas y a un horario. Es la diferencia entre una verdadera democracia, donde un juez federal se carga un decreto ejecutivo del presidente de los EE.UU. y no pasa nada o sí pasa, pero el presidente se la envaina y otro país, España, donde la democracia es una farsa y sólo sirve para que muchos mangantes suban y se mantengan en el poder, viviendo a costa de los demás ciudadanos. En fin, yo podría estar horas escribiendo sobre ésto, pero no quiero aburrir. Aclaro que no resido permanentemente en los EE.UU. pero paso más de la mitad del año allá por motivos de trabajo y me precio de conocer bien ese gran país, tan desconocido e ignorado por la mayoría.