Mensaje por JotaErre » 30 Ene 2018 01:14
Si el objetivo es desarmar a la población, lo están consiguiendo.
Lo peor de caso es que yo no creo que ese objetivo sea una decisión política consciente, sino que viene por la "ideología" que se ha ido creando en la Guardia Civil, y, concretamente, en toda la cadena de intervenciones de armas (con cabeza en la ICAE), según la cual, todo objeto potencialmente utilizable como arma es peligrosísimo y debe de estar controladísima su posesión. Quieren tener controlados y regulados todos los "objetos potencialmente capaces de hacer daño" que haya en España e identificados a sus poseedores.
Y esto sigue así, porque, como dijo alguien, "los políticos pasan, los funcionarios permanecen". El Ministro del Interior no suele ser un experto en armas, sino que se ve obligado a confiar en las opiniones y conocimientos de los técnicos del Ministerio. Y, cuando le viene el señor Coronel Jefe de la ICAE y le dice (por ejemplo): "Señor Ministro, tenemos que hacer algo, porque esas pistolas detonadoras de venta libre son peligrosísimas, el día menos pensado las usan los del Estado Islámico para hacer una masacre en una guardería". Y el Ministro, ¿qué va a hacer? ¿Arriesgarse a decir que no, para que, si pasa de verdad, le acusen de "haber ignorado las opiniones de los expertos"? Y firma el borrador de Orden Ministerial que ya le lleva preparado el Coronel.
Entonces, dentro de unos días, el Coronel de turno (que puede que ya no sea el de la última Orden Ministerial, pero da igual, porque tendrá las mismas ideas) se levanta angustiado porque ha tenido una pesadilla en la cual alguien mataba a otra persona con un bate de béisbol. Y se repite la jugada, entrando los bates de béisbol en el Reglamento de Armas, con necesidad de sacarse licencia para su compra.
Y, al mes siguiente, se repite la historia con los palos de billar o con las bolas de petanca...
Por eso, a pesar de que, por lo que he leído en esta conversación, estoy en minoría, sigo creyendo necesaria una Ley de Armas. Esa ley limitaría el margen de arbitrariedad que ahora tienen para redactar y modificar el Reglamento o sacar Órdenes Ministeriales.
Yo disiento con una frase que circula mucho en este foro, esa que dice: "las armas solo tiene dos enemigos, el óxido y los políticos"... creo que, en España, los funcionarios encargados de la gestión de todo el tema de las armas son un enemigo mucho más peligroso que los políticos.
Y sé que en este foro hay muchos compañeros que son Guardias Civiles, incluyendo algunos que son interventores de armas. Que no se tomen nada de lo escrito como un ataque personal, pero insisto en que las ideas que les han inculcado y que forman parte de la "doctrina" de la Guardia Civil sobre la posesión de armas por parte de la población, están equivocadas.
Si el objetivo es desarmar a la población, lo están consiguiendo.
Lo peor de caso es que yo no creo que ese objetivo sea una decisión política consciente, sino que viene por la "ideología" que se ha ido creando en la Guardia Civil, y, concretamente, en toda la cadena de intervenciones de armas (con cabeza en la ICAE), según la cual, todo objeto potencialmente utilizable como arma es peligrosísimo y debe de estar controladísima su posesión. Quieren tener controlados y regulados todos los "objetos potencialmente capaces de hacer daño" que haya en España e identificados a sus poseedores.
Y esto sigue así, porque, como dijo alguien, "los políticos pasan, los funcionarios permanecen". El Ministro del Interior no suele ser un experto en armas, sino que se ve obligado a confiar en las opiniones y conocimientos de los técnicos del Ministerio. Y, cuando le viene el señor Coronel Jefe de la ICAE y le dice (por ejemplo): "Señor Ministro, tenemos que hacer algo, porque esas pistolas detonadoras de venta libre son peligrosísimas, el día menos pensado las usan los del Estado Islámico para hacer una masacre en una guardería". Y el Ministro, ¿qué va a hacer? ¿Arriesgarse a decir que no, para que, si pasa de verdad, le acusen de "haber ignorado las opiniones de los expertos"? Y firma el borrador de Orden Ministerial que ya le lleva preparado el Coronel.
Entonces, dentro de unos días, el Coronel de turno (que puede que ya no sea el de la última Orden Ministerial, pero da igual, porque tendrá las mismas ideas) se levanta angustiado porque ha tenido una pesadilla en la cual alguien mataba a otra persona con un bate de béisbol. Y se repite la jugada, entrando los bates de béisbol en el Reglamento de Armas, con necesidad de sacarse licencia para su compra.
Y, al mes siguiente, se repite la historia con los palos de billar o con las bolas de petanca...
Por eso, a pesar de que, por lo que he leído en esta conversación, estoy en minoría, sigo creyendo necesaria una Ley de Armas. Esa ley limitaría el margen de arbitrariedad que ahora tienen para redactar y modificar el Reglamento o sacar Órdenes Ministeriales.
Yo disiento con una frase que circula mucho en este foro, esa que dice: "las armas solo tiene dos enemigos, el óxido y los políticos"... creo que, en España, los funcionarios encargados de la gestión de todo el tema de las armas son un enemigo mucho más peligroso que los políticos.
Y sé que en este foro hay muchos compañeros que son Guardias Civiles, incluyendo algunos que son interventores de armas. Que no se tomen nada de lo escrito como un ataque personal, pero insisto en que las ideas que les han inculcado y que forman parte de la "doctrina" de la Guardia Civil sobre la posesión de armas por parte de la población, están equivocadas.