Mensaje por Dakota » 10 Jul 2010 19:48
Un poco de historia.
Los primeros modelos fueron producidos por Gárate y Anitua en 1915, pero parece ser que la producción fue interrumpida por la guerra. Al haber pasado la mayor parte de la Primera Guerra Mundial suministrando revólveres de grueso calibre basados en diseños de Smith & Wesson y la pistola Ruby calibre 7,65 x 17 a los Aliados, la empresa empezó a comercializar los primeros fusiles Tigre en 1923.
Los fusiles Tigre fueron calibrados para el cartucho .44-40 Winchester (conocido en España como el .44 Largo) y tenían un cañón de 22 pulgadas (como las anteriores carabinas 1873/1876) marcado con el nombre del fabricante, calibre y la imagen de un tigre. La culata era de nogal, tenía una longitud de 12 3/4 pulgadas y una cantonera metálica en forma de semiluna, con una trampilla que protegía el depósito de la baqueta articulada. Tenía un punto de mira tipo "hoja" ajustable en horizontal, generalmente montado sobre la abrazadera delantera del cañón según una vieja práctica militar española. Iba equipado con un alza tangencial plegable, similar a la del fusil Mauser 1893 y graduada hasta 1.000 metros.1
Este fusil fue fabricado tanto para empleo civil como policial, pero dejando de lado su empleo como arma de emergencia durante la Guerra Civil Española, nunca fue empleado como arma militar. Fueron producidos más de un millón para ventas particulares (principalmente cazadores), guardabosques, policías y guardias de prisiones o vigilantes de empresas, que necesitaban un arma compacta pero con largo alcance para emplearla en espacios estrechos (por ejemplo, la División Ferroviaria de la Guardia Civil a partir de marzo de 1926). El cartucho .44-40 de polvora negra era adecuado para cazar la mayor parte de piezas de la fauna española. También se exportaron varios fusiles para las fuerzas policiales o guardias de prisión de diversos países latinoamericanos, difundiendo la errónea creencia que el fusil Tigre fue fabricado en México u otro país latinoamericano entre los estadounidenses coleccionistas de armas.2
A partir de la década de 1940, el fusil Tigre fue reemplazado por carabinas de cerrojo como la Destroyer y subfusiles que empleaban el cartucho 9 mm Largo. Grandes cantidades de este fusil fueron exportadas como armamento sobrante a los Estados Unidos en las décadas de 1950 y 1960, correspondiendo con el aumento del interés por la historia del Oeste y el coleccionismo de armas.
Los fusiles Tigre frecuentemente aparecen en fotografías de la Guerra Civil Española, habitualmente en manos de milicianos, policías o unidades de retaguardia; como dato curioso existe una fotografía del Presidente del Consejo de Ministros Largo Caballero con una carabina de este tipo en una visita al frente.

Un poco de historia.
Los primeros modelos fueron producidos por Gárate y Anitua en 1915, pero parece ser que la producción fue interrumpida por la guerra. Al haber pasado la mayor parte de la Primera Guerra Mundial suministrando revólveres de grueso calibre basados en diseños de Smith & Wesson y la pistola Ruby calibre 7,65 x 17 a los Aliados, la empresa empezó a comercializar los primeros fusiles Tigre en 1923.
Los fusiles Tigre fueron calibrados para el cartucho .44-40 Winchester (conocido en España como el .44 Largo) y tenían un cañón de 22 pulgadas (como las anteriores carabinas 1873/1876) marcado con el nombre del fabricante, calibre y la imagen de un tigre. La culata era de nogal, tenía una longitud de 12 3/4 pulgadas y una cantonera metálica en forma de semiluna, con una trampilla que protegía el depósito de la baqueta articulada. Tenía un punto de mira tipo "hoja" ajustable en horizontal, generalmente montado sobre la abrazadera delantera del cañón según una vieja práctica militar española. Iba equipado con un alza tangencial plegable, similar a la del fusil Mauser 1893 y graduada hasta 1.000 metros.1
Este fusil fue fabricado tanto para empleo civil como policial, pero dejando de lado su empleo como arma de emergencia durante la Guerra Civil Española, nunca fue empleado como arma militar. Fueron producidos más de un millón para ventas particulares (principalmente cazadores), guardabosques, policías y guardias de prisiones o vigilantes de empresas, que necesitaban un arma compacta pero con largo alcance para emplearla en espacios estrechos (por ejemplo, la División Ferroviaria de la Guardia Civil a partir de marzo de 1926). El cartucho .44-40 de polvora negra era adecuado para cazar la mayor parte de piezas de la fauna española. También se exportaron varios fusiles para las fuerzas policiales o guardias de prisión de diversos países latinoamericanos, difundiendo la errónea creencia que el fusil Tigre fue fabricado en México u otro país latinoamericano entre los estadounidenses coleccionistas de armas.2
A partir de la década de 1940, el fusil Tigre fue reemplazado por carabinas de cerrojo como la Destroyer y subfusiles que empleaban el cartucho 9 mm Largo. Grandes cantidades de este fusil fueron exportadas como armamento sobrante a los Estados Unidos en las décadas de 1950 y 1960, correspondiendo con el aumento del interés por la historia del Oeste y el coleccionismo de armas.
Los fusiles Tigre frecuentemente aparecen en fotografías de la Guerra Civil Española, habitualmente en manos de milicianos, policías o unidades de retaguardia; como dato curioso existe una fotografía del Presidente del Consejo de Ministros Largo Caballero con una carabina de este tipo en una visita al frente.
:sniper :xpist: