Mensaje por Mondeo » 09 Ene 2009 11:02
En las armerías como no presentes una guía de armas en regla, no te venden ni una bala.
Con el Libro... ¡uf! casi, tienes que ser amigo íntimo del armero para que también te venda, y aún así tendrá que asegurarse.
En mi caso, en la armería de mi club de tiro y en la de mi barrio, donde me conocen desde hace mucho tiempo, les sonaba a chino cuando les dije que me vendieran 5 cartuchos de las cajas de munición que tuvieran ya empezadas, previa presentación del Libro. Tuvieron que llamar antes a la IA y asegurarse de los pasos a seguir.
En la armería me dieron factura de lo que compré (y esa factura deberé presentarla en la IA cuando toque) y el armero anota mi nombre, apellidos, dni y nº de Libro de Coleccionista en su registro de venta de cartuchería. Así todos estamos controlados.
En tú caso, lo único que puedes hacer es buscar amigos cazadores y uniformados que te regalen cartuchos, o buscar coleccionistas en
http://www.municion.org que te vendan piezas sueltas, e igual te acabas enganchando a esta afición.
¡Suerte!
En las armerías como no presentes una guía de armas en regla, no te venden ni una bala.
Con el Libro... ¡uf! casi, tienes que ser amigo íntimo del armero para que también te venda, y aún así tendrá que asegurarse.
En mi caso, en la armería de mi club de tiro y en la de mi barrio, donde me conocen desde hace mucho tiempo, les sonaba a chino cuando les dije que me vendieran 5 cartuchos de las cajas de munición que tuvieran ya empezadas, previa presentación del Libro. Tuvieron que llamar antes a la IA y asegurarse de los pasos a seguir.
En la armería me dieron factura de lo que compré (y esa factura deberé presentarla en la IA cuando toque) y el armero anota mi nombre, apellidos, dni y nº de Libro de Coleccionista en su registro de venta de cartuchería. Así todos estamos controlados.
En tú caso, lo único que puedes hacer es buscar amigos cazadores y uniformados que te regalen cartuchos, o buscar coleccionistas en [url]http://www.municion.org[/url] que te vendan piezas sueltas, e igual te acabas enganchando a esta afición.
¡Suerte!