Mensaje por Merlin74 » 09 Feb 2026 10:52
No tienes que justificarte, pues lo que comentas es un mal común a casi todos.
En mi caso nos juntamos varios en casa de alguno del grupo, fundimos varios calibres y usamos distintos moldes, a fin de optimizar.
Y el común denominador es siempre intentar que el tiempo nos cunda al máximo, hacer el mayor número de puntas posible, porque nunca sabes cuándo tendrás un hueco para hacer más.
El tema del tamaño del crisol siempre fue un asunto limitante. Hacen falta medios y espacio para plantearse hacerse con uno mayor y poder manejarlo bien no ha de ser sencillo. No todo el mundo tiene un taller, medios y tiempo.
Quizás sea una idea peregrina pero, pensar en un sistema doble compuesto por dos crisoles, el de trabajo con su grifo y otro mayor que lo vaya rellenando, trabajando en cascada, pudiese ser una solución. Este último grande, pero sencillo, con un a modo de grifo que vierta la colada en el de trabajo, a demanda. Soportado en un sistema basculante.
No sé, me parece una solución más alcanzable y práctica que un solo crisol grande. Desde luego plantearse manejar una colada de muchos kilos de metal fundido, vertiendo el contenido a mano en otro recipiente, no parece sencillo, ni seguro.
Saludos,[/quote]
Pues una de las opciones que he barajado es la de desmontar uno de los crisoles que tengo de LEE y llevárselo a un amigo que hace soldaduras en acero inoxidable y hacerlo el doble de alto, cambiarle la resistencia por una mas grande y hacer la " caja " en acero inox tambien.
Pero creo que empezaré con el problema de que no es estable la base tan pequeña y tendré que agrandar para soportar el peso extra, luego no sé si me entrará una resistencia mas grande, vamos una detrás de otra.
Otra opción puede ser la que comentas, una olla, con una resistencia y un grifo lateral, lo mismo que comenté al principio pero en vez de usarlo como crisol para tirar al molde, usarlo como olla de reserva, para poder ir rellenando el crisol pequeño con colada ya caliente y asi no demorar la espera de volver a calentar, limpiar, etc...
a ver que sale.
No tienes que justificarte, pues lo que comentas es un mal común a casi todos.
En mi caso nos juntamos varios en casa de alguno del grupo, fundimos varios calibres y usamos distintos moldes, a fin de optimizar.
Y el común denominador es siempre intentar que el tiempo nos cunda al máximo, hacer el mayor número de puntas posible, porque nunca sabes cuándo tendrás un hueco para hacer más.
El tema del tamaño del crisol siempre fue un asunto limitante. Hacen falta medios y espacio para plantearse hacerse con uno mayor y poder manejarlo bien no ha de ser sencillo. No todo el mundo tiene un taller, medios y tiempo.
Quizás sea una idea peregrina pero, pensar en un sistema doble compuesto por dos crisoles, el de trabajo con su grifo y otro mayor que lo vaya rellenando, trabajando en cascada, pudiese ser una solución. Este último grande, pero sencillo, con un a modo de grifo que vierta la colada en el de trabajo, a demanda. Soportado en un sistema basculante.
No sé, me parece una solución más alcanzable y práctica que un solo crisol grande. Desde luego plantearse manejar una colada de muchos kilos de metal fundido, vertiendo el contenido a mano en otro recipiente, no parece sencillo, ni seguro.
Saludos,[/quote]
Pues una de las opciones que he barajado es la de desmontar uno de los crisoles que tengo de LEE y llevárselo a un amigo que hace soldaduras en acero inoxidable y hacerlo el doble de alto, cambiarle la resistencia por una mas grande y hacer la " caja " en acero inox tambien.
Pero creo que empezaré con el problema de que no es estable la base tan pequeña y tendré que agrandar para soportar el peso extra, luego no sé si me entrará una resistencia mas grande, vamos una detrás de otra.
Otra opción puede ser la que comentas, una olla, con una resistencia y un grifo lateral, lo mismo que comenté al principio pero en vez de usarlo como crisol para tirar al molde, usarlo como olla de reserva, para poder ir rellenando el crisol pequeño con colada ya caliente y asi no demorar la espera de volver a calentar, limpiar, etc...
a ver que sale.