Mensaje por JohnWoolf » 03 May 2021 11:59
Hola, colito.
Efectivamente, una vez conocida la distancia desde el cierre hasta el punto de la rampa (eso que en inglés llamamos "leade") en que toca la bala, hay que medir para cada bala (luego haré una puntualización) porque cada una tocará en un lugar en función de su ojiva.
Ya no es sólo la diferencia de masa, que cuenta y mucho, sino también el número de calibres de cada ojiva, el hecho de que sea tangente o secante, y/o tenga un perfil spitzer, RN, FN, etc. Cada una de estos tipos de balas toca antes o después, imponiéndonos una profundidad de asentamiento concreta. Este aspecto es importante porque una bala pesada para el calibre se nos puede comer parte del espacio de la pólvora. Esto se puede ver agravado con que las monolíticas son más grandes para la misma masa. La buena noticia es la ley de pesos inversos entre la masa de la bala y la de pólvora, por la que quizá tengamos menos volumen interior disponible pero no nos afecte tanto porque debamos bajar unos cuantos grains.
La puntualización es que en realidad esa medida que hemos tomado en el arma sólo es verdad si consideramos una bala determinada. Ello es así porque teniendo en cuenta el grado de la rampa de inicio de estrías, un cañón tiene mas o menos propensión a que toquen las balas ahí. Un ejemplo típico es el de los fusiles Carl Gustav, que tienen una rampa de medio grado, lo que les ha dado la fama de "tragárselo" todo (sólo con la bala Loverin de 150 grains y seis engrasadores he conseguido tocar estrías en un Carl Gustav). Así, vemos que las balas pueden tocar en cualquier punto de esa rampa, que es el que nos da esa medida que antes tomábamos como genérica y que en realidad es variable. Si tomamos el otro elemento, la bala, veremos que una RN toca antes porque su extremo no le permite "escapar" de las estrías. Es como quitar el hombro o no quitarlo cuando llegas a una farola. En una ocasión me dio por tirar la Lapua Scenar de 139 grains en el Carl Gustav para Miras Abiertas; como tiene tantísimos calibres esa bala, tenía su punta a medio cañón (es un decir) y la ojiva no tocaba ni de coña, pues seguramente corría paralela (es un decir, imposible) a la rampa. Así pues, el grado de la rampa y el tipo de ojiva van a dar esa medida.
Una materialización miy interesante de esto fue el desarrollo del 6,5 Creedmoor. Dave Emary se basó en la Hornady A-Max (de la que tengo gratisimos recuerdos), que es de ojiva secante, y le dio al cañón una rampa coincidente. Una ojiva tangente toca en un punto de su arco, con lo que el contacto es curvo sobre plano, pero una secante es plano sobre plano y jugando con los ángulos se puede hacer que esa entrada sea más "blanda".
Saludos.
JW.
Hola, colito.
Efectivamente, una vez conocida la distancia desde el cierre hasta el punto de la rampa (eso que en inglés llamamos "leade") en que toca la bala, hay que medir para cada bala (luego haré una puntualización) porque cada una tocará en un lugar en función de su ojiva.
Ya no es sólo la diferencia de masa, que cuenta y mucho, sino también el número de calibres de cada ojiva, el hecho de que sea tangente o secante, y/o tenga un perfil spitzer, RN, FN, etc. Cada una de estos tipos de balas toca antes o después, imponiéndonos una profundidad de asentamiento concreta. Este aspecto es importante porque una bala pesada para el calibre se nos puede comer parte del espacio de la pólvora. Esto se puede ver agravado con que las monolíticas son más grandes para la misma masa. La buena noticia es la ley de pesos inversos entre la masa de la bala y la de pólvora, por la que quizá tengamos menos volumen interior disponible pero no nos afecte tanto porque debamos bajar unos cuantos grains.
La puntualización es que en realidad esa medida que hemos tomado en el arma sólo es verdad si consideramos una bala determinada. Ello es así porque teniendo en cuenta el grado de la rampa de inicio de estrías, un cañón tiene mas o menos propensión a que toquen las balas ahí. Un ejemplo típico es el de los fusiles Carl Gustav, que tienen una rampa de medio grado, lo que les ha dado la fama de "tragárselo" todo (sólo con la bala Loverin de 150 grains y seis engrasadores he conseguido tocar estrías en un Carl Gustav). Así, vemos que las balas pueden tocar en cualquier punto de esa rampa, que es el que nos da esa medida que antes tomábamos como genérica y que en realidad es variable. Si tomamos el otro elemento, la bala, veremos que una RN toca antes porque su extremo no le permite "escapar" de las estrías. Es como quitar el hombro o no quitarlo cuando llegas a una farola. En una ocasión me dio por tirar la Lapua Scenar de 139 grains en el Carl Gustav para Miras Abiertas; como tiene tantísimos calibres esa bala, tenía su punta a medio cañón (es un decir) y la ojiva no tocaba ni de coña, pues seguramente corría paralela (es un decir, imposible) a la rampa. Así pues, el grado de la rampa y el tipo de ojiva van a dar esa medida.
Una materialización miy interesante de esto fue el desarrollo del 6,5 Creedmoor. Dave Emary se basó en la Hornady A-Max (de la que tengo gratisimos recuerdos), que es de ojiva secante, y le dio al cañón una rampa coincidente. Una ojiva tangente toca en un punto de su arco, con lo que el contacto es curvo sobre plano, pero una secante es plano sobre plano y jugando con los ángulos se puede hacer que esa entrada sea más "blanda".
Saludos.
JW.