Mensaje por JohnWoolf » 04 Ago 2016 12:41
Interesante aportación, archiduke.
Por lo que decías, Jose_Luis_G, de acuerdo en que no es necesario disponer de prestaciones máximas para cazar. No recuerdo cuántas veces me ha pasado o he visto entrar a los puestos una collera o una piara entera, dividirse y matar uno con un .338 WM o .300 WM en un puesto y otro con el .270 Win, .308 Win o .30-'06 Sprg en el otro. Caen exactamente igual si la bala está bien colocada, y si se les da en el rabo no caen ni con un .50 BMG.
Esto, como es razonable, se ha de concretar. Se trata de un equilibrio entre la velocidad de impacto, el grado de dureza de la bala y el animal, y dentro de él de la parte del cuerpo en que se mete la bala, cosa que en batida/montería casi nunca se puede controlar con precision y sí en rececho.
Dejando aparte el aspecto del tiempo de recorrido de la bala desde que se hace fuego hasta el animal, lo que afecta al avance y por tanto puede hacer que un cazador se decante por el cartucho rápido, tenemos dos polos opuestos: la energía de un cartucho rápido y el momento de uno lento. Los dos típicos ejemplos son Jack O'Connor y Elmer Keith, respectivamente. Se conoce bien el primero, pero no el segundo. Keith no sólo era amante de esa idea, sino que la llevó a la práctica tanto en cartuchería de revólver como de rifle; fue uno de los que desarrollaron en .357 Magnum y el .41Magnum, además de ser principal en el del .44 Magnum. Eso ya dice de qué iba el hombre. En el campo del arma larga desarrolló el .333 OKH, un '06 agolletado para la bala del .33 Winchester, además de crear otros wildcats que luego adoptó Weatherby (que ya no están en el grupo de los lentos, eh?), como el .340 Wby. Para matarlo todo, hasta lo más grande, se quedó con el .35 Whelen y bala de 250 y hasta 300 grains, lo que entra hasta las trancas en el grupo de los lentos y pesados, pero con un momento de fuerza impresionante.
En realidad esto sólo es el recordatorio de que los cartuchos rápidos no están ideados para el tiro corto, contrariamente a lo que se ve mucho en el monte. Cartuchos como el .338 WM, 7 mm RM, .300 WM y similares están hechos para tiros largos, conservando velocidad remanente y energía suficiente para tumbar lo que sea a una distancia superior a otros; y recordemos que en la fauna de América del Norte hay animales de un tamaño que en Europa no hay. No nos engañemos: se inventaron en América para América. El resto del mundo es sólo un mercado para el que ellos no diseñan cartuchos específicos.
Pero cada año vemos la cantidad de animales que caen con cartuchos como el .444 Marlin, .44 Remington, 9,3X62, .35 Whelen, 9,3X74, etc. Lo que requiere es una proporción entre la dureza de la bala y la velocidad de impacto.
La Sierra SBT de 180 grains de un .300 WM impacta en un tiro a 400 metros @ 2300 fps, por ejemplo, y la misma Sierra impacta desde un .30.'06 Sprg a 180 metros a los mismos @ 2300 fps. ¿Efecto? El mismo. Pero la misma Sierra va a sufrir un stress muy superior si impacta a los mismos 180 metros a 2650 fps.
Saludos. Sigo luego.
JW.
Interesante aportación, archiduke.
Por lo que decías, Jose_Luis_G, de acuerdo en que no es necesario disponer de prestaciones máximas para cazar. No recuerdo cuántas veces me ha pasado o he visto entrar a los puestos una collera o una piara entera, dividirse y matar uno con un .338 WM o .300 WM en un puesto y otro con el .270 Win, .308 Win o .30-'06 Sprg en el otro. Caen exactamente igual si la bala está bien colocada, y si se les da en el rabo no caen ni con un .50 BMG.
Esto, como es razonable, se ha de concretar. Se trata de un equilibrio entre la velocidad de impacto, el grado de dureza de la bala y el animal, y dentro de él de la parte del cuerpo en que se mete la bala, cosa que en batida/montería casi nunca se puede controlar con precision y sí en rececho.
Dejando aparte el aspecto del tiempo de recorrido de la bala desde que se hace fuego hasta el animal, lo que afecta al avance y por tanto puede hacer que un cazador se decante por el cartucho rápido, tenemos dos polos opuestos: la energía de un cartucho rápido y el momento de uno lento. Los dos típicos ejemplos son Jack O'Connor y Elmer Keith, respectivamente. Se conoce bien el primero, pero no el segundo. Keith no sólo era amante de esa idea, sino que la llevó a la práctica tanto en cartuchería de revólver como de rifle; fue uno de los que desarrollaron en .357 Magnum y el .41Magnum, además de ser principal en el del .44 Magnum. Eso ya dice de qué iba el hombre. En el campo del arma larga desarrolló el .333 OKH, un '06 agolletado para la bala del .33 Winchester, además de crear otros wildcats que luego adoptó Weatherby (que ya no están en el grupo de los lentos, eh?), como el .340 Wby. Para matarlo todo, hasta lo más grande, se quedó con el .35 Whelen y bala de 250 y hasta 300 grains, lo que entra hasta las trancas en el grupo de los lentos y pesados, pero con un momento de fuerza impresionante.
En realidad esto sólo es el recordatorio de que los cartuchos rápidos no están ideados para el tiro corto, contrariamente a lo que se ve mucho en el monte. Cartuchos como el .338 WM, 7 mm RM, .300 WM y similares están hechos para tiros largos, conservando velocidad remanente y energía suficiente para tumbar lo que sea a una distancia superior a otros; y recordemos que en la fauna de América del Norte hay animales de un tamaño que en Europa no hay. No nos engañemos: se inventaron en América para América. El resto del mundo es sólo un mercado para el que ellos no diseñan cartuchos específicos.
Pero cada año vemos la cantidad de animales que caen con cartuchos como el .444 Marlin, .44 Remington, 9,3X62, .35 Whelen, 9,3X74, etc. Lo que requiere es una proporción entre la dureza de la bala y la velocidad de impacto.
La Sierra SBT de 180 grains de un .300 WM impacta en un tiro a 400 metros @ 2300 fps, por ejemplo, y la misma Sierra impacta desde un .30.'06 Sprg a 180 metros a los mismos @ 2300 fps. ¿Efecto? El mismo. Pero la misma Sierra va a sufrir un stress muy superior si impacta a los mismos 180 metros a 2650 fps.
Saludos. Sigo luego.
JW.