Como soy un indocumentado, desconozco el calibre y aún así me permito señalar un par de cosillas que si quieres te las aplicas (mi experiencia en este foro es que la gente entra pidiendo consejo, pero en realidad lo que quiere es que le reafirmen en sus deseos; así que los temas se convierten en una especie de "sordera" a los consejos que no me convienen).
No es sólo este calibre el que está en entredicho de la gama short, super short, ultra short... Desde el principio vengo opinando que algunos de ellos no aportan nada nuevo y que son mercadotecnia. El tiempo me viene dando la razón en que apenas cuatro de ellos sobrevivirán y el 243 WSSM no es uno de ellos. Si recargas lo tienes mejor, pero de lo contrario...

la cantidad, variedad de munición y su facilidad para encontrarla los tienes en contra.
En cuanto a los "quemacañones", casi cualquier calibre que supere los 1.000 m/s podría considerarse así, pero igual a veces confundimos "quemacañones" con "gastacañones" que son dos procesos que suelen ir paralelos.
Un cañón se "quema" en función de dos variables: temperatura y presión del propelente y frecuencia de disparo. Si los dos factores son altos, puedes causar unas microfracturas que incluso llegan a ser visibles (aunque a mí, no me ha tocado verlas).
Coges un rifle con cañón y calibre estándar y a poco que te empeñes puedes quemarlo y desgastarlo en 500 disparos cuando en un uso "normal" hubiera aguantado 10.000
O sea, que 3.000 tiros son la tercera parte de lo que se considera la vía útil de un cañón sin perder demasiada precisión, pero puedes microfracturarlo en menos; no obstante es muy posible que jamás llegues a tirar 3.000 balas.
Dependerá del uso (caza o tiro) estarás más cerca de conservarlo que de quemarlo.
Mi veredicto es NO, más por la cuestión de disponibilidad de la munición que por el deterioro del cañón, pues aún se ven por el mundo alguno de aquellos 264 Winchester Magnum que dan una precisión maravillosa a pesar de su fama de quemacañones.
Como soy un indocumentado, desconozco el calibre y aún así me permito señalar un par de cosillas que si quieres te las aplicas (mi experiencia en este foro es que la gente entra pidiendo consejo, pero en realidad lo que quiere es que le reafirmen en sus deseos; así que los temas se convierten en una especie de "sordera" a los consejos que no me convienen).
No es sólo este calibre el que está en entredicho de la gama short, super short, ultra short... Desde el principio vengo opinando que algunos de ellos no aportan nada nuevo y que son mercadotecnia. El tiempo me viene dando la razón en que apenas cuatro de ellos sobrevivirán y el 243 WSSM no es uno de ellos. Si recargas lo tienes mejor, pero de lo contrario... :? la cantidad, variedad de munición y su facilidad para encontrarla los tienes en contra.
En cuanto a los "quemacañones", casi cualquier calibre que supere los 1.000 m/s podría considerarse así, pero igual a veces confundimos "quemacañones" con "gastacañones" que son dos procesos que suelen ir paralelos.
Un cañón se "quema" en función de dos variables: temperatura y presión del propelente y frecuencia de disparo. Si los dos factores son altos, puedes causar unas microfracturas que incluso llegan a ser visibles (aunque a mí, no me ha tocado verlas).
Coges un rifle con cañón y calibre estándar y a poco que te empeñes puedes quemarlo y desgastarlo en 500 disparos cuando en un uso "normal" hubiera aguantado 10.000
O sea, que 3.000 tiros son la tercera parte de lo que se considera la vía útil de un cañón sin perder demasiada precisión, pero puedes microfracturarlo en menos; no obstante es muy posible que jamás llegues a tirar 3.000 balas.
Dependerá del uso (caza o tiro) estarás más cerca de conservarlo que de quemarlo.
Mi veredicto es NO, más por la cuestión de disponibilidad de la munición que por el deterioro del cañón, pues aún se ven por el mundo alguno de aquellos 264 Winchester Magnum que dan una precisión maravillosa a pesar de su fama de quemacañones.