Mensaje por JohnWoolf » 02 Jun 2012 10:39
Eso que comenta alacran nos ha pasado a todos, creo yo, cuando hemos usado vainas de diferentes marcas y sobre todo años.
No todas las vainas tienen la misma respuesta porque unas tienen más elasticidad y otras más plasticidad. Por la primera un metal cede y se recupera algo y por la segunda cede permanentemente. Hay vainas con más de una característica que de la otra en función del metal usado en su fabricación.
Como bien ha dicho mi amigo cansino, una vaina cede hasta el límite dentro de la recámara, que a esos efectos no es más que una matriz. Al tiro, se expande a lo largo y a lo ancho. Es probable que por efecto de los gases calientes y por el desprendimiento de la bala también se estire el cuello, aunque en menor medida. Pero una vez ocurrido esto, y aunque ligeramente, unas balas vuelven a buscar su medida anterior, por elasticidad, más que otras. Por eso al medirlas de nuevo parece que unas son distintas a las otras. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando usamos el nonnio las mandíbulas van del culote a la boca, con lo que en realidad medimos con gran precisión su largo total pero no la distancia del culote a los hombros, que es muy importante (tan es así que, llevado al extremo el ejemplo, si se usa una vaina disparada por otro rifle y recalibrada sólo de cuello, podría no acerrojar el rifle nº 2 por superarse el headspace o espacio de cabeza al haberse expandido más de largo de hombros en el rifle nº 1 al tener recámara de horma larga y/o ancha que en rifle nº 2, de horma corta y/o estrecha).
Otro tema es el largo del cuello, que tanto si recalibras FL como NS es importante porque es parte del largo máximo de vaina (LMV). Como todo el mundo sabe, una vez recalibrada una vaina ya sólo se puede modificar su LMV trimando, es decir reduciendo, el largo de su cuello. Para eso hay unas medidas oficiales que vienen con creo que todos los manuales de recarga, con una tolerancia de .010". Así, el 30-06 Sprg tiene un LMV de 2.494" y una tolerancia de 2.484". Pero cuando se recalibra y se trima por primera vez una vaina hay que tener en cuenta que sólo el recalibrado estira una vaina "fresca" .004", .005" o incluso más según metales. Si la sigues trabajando hasta la total recarga no te das ya cuenta de lo que pasa, pero si la dejas reposar en temperatura estable a los días verás que unas se han recuperado una o más milésimas más que otras. Si se sigue recalibrando esa misma vaina llega un momento en que se pone agria y cede menos (proporcionalmente crece la probabilidad de que se agriete, rompa, etc).
Por cierto, hay que trimar de cuello porque si ha crecido demasiado y la recámara es estricta podría llegar a tocar con la boca en la rampa de estrías ya que al final de la matriz se estrecha hasta ligeramente más que el calibre de la bala. Ese pequeño canal tiene dos partes: una recta y otra en rampa hasta que empiezan las estrías; ya en la recta no cabe el cuello, naturalmente.
Por todo lo dicho, yo veo que hacemos una "mentira" al trimar porque nos tragamos una "verdad" asumiendo que al recalibrar FL el hombro ha ido "al sitio". La mejor solución para estar seguro de dónde estamos es recalibrar de cuello sólo (NS) una vaina que proviene del mismo rifle ... y siempre con permiso de la recuperación del metal.
Saludos.
JW.
Eso que comenta alacran nos ha pasado a todos, creo yo, cuando hemos usado vainas de diferentes marcas y sobre todo años.
No todas las vainas tienen la misma respuesta porque unas tienen más elasticidad y otras más plasticidad. Por la primera un metal cede y se recupera algo y por la segunda cede permanentemente. Hay vainas con más de una característica que de la otra en función del metal usado en su fabricación.
Como bien ha dicho mi amigo cansino, una vaina cede hasta el límite dentro de la recámara, que a esos efectos no es más que una matriz. Al tiro, se expande a lo largo y a lo ancho. Es probable que por efecto de los gases calientes y por el desprendimiento de la bala también se estire el cuello, aunque en menor medida. Pero una vez ocurrido esto, y aunque ligeramente, unas balas vuelven a buscar su medida anterior, por elasticidad, más que otras. Por eso al medirlas de nuevo parece que unas son distintas a las otras. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando usamos el nonnio las mandíbulas van del culote a la boca, con lo que en realidad medimos con gran precisión su largo total pero no la distancia del culote a los hombros, que es muy importante (tan es así que, llevado al extremo el ejemplo, si se usa una vaina disparada por otro rifle y recalibrada sólo de cuello, podría no acerrojar el rifle nº 2 por superarse el headspace o espacio de cabeza al haberse expandido más de largo de hombros en el rifle nº 1 al tener recámara de horma larga y/o ancha que en rifle nº 2, de horma corta y/o estrecha).
Otro tema es el largo del cuello, que tanto si recalibras FL como NS es importante porque es parte del largo máximo de vaina (LMV). Como todo el mundo sabe, una vez recalibrada una vaina ya sólo se puede modificar su LMV trimando, es decir reduciendo, el largo de su cuello. Para eso hay unas medidas oficiales que vienen con creo que todos los manuales de recarga, con una tolerancia de .010". Así, el 30-06 Sprg tiene un LMV de 2.494" y una tolerancia de 2.484". Pero cuando se recalibra y se trima por primera vez una vaina hay que tener en cuenta que sólo el recalibrado estira una vaina "fresca" .004", .005" o incluso más según metales. Si la sigues trabajando hasta la total recarga no te das ya cuenta de lo que pasa, pero si la dejas reposar en temperatura estable a los días verás que unas se han recuperado una o más milésimas más que otras. Si se sigue recalibrando esa misma vaina llega un momento en que se pone agria y cede menos (proporcionalmente crece la probabilidad de que se agriete, rompa, etc).
Por cierto, hay que trimar de cuello porque si ha crecido demasiado y la recámara es estricta podría llegar a tocar con la boca en la rampa de estrías ya que al final de la matriz se estrecha hasta ligeramente más que el calibre de la bala. Ese pequeño canal tiene dos partes: una recta y otra en rampa hasta que empiezan las estrías; ya en la recta no cabe el cuello, naturalmente.
Por todo lo dicho, yo veo que hacemos una "mentira" al trimar porque nos tragamos una "verdad" asumiendo que al recalibrar FL el hombro ha ido "al sitio". La mejor solución para estar seguro de dónde estamos es recalibrar de cuello sólo (NS) una vaina que proviene del mismo rifle ... y siempre con permiso de la recuperación del metal.
Saludos.
JW.