Mensaje por FENRIS » 16 Abr 2010 18:46
Me ha parecido una estupenda película, muy bien hecha y con buenas interpretaciones y fotografía y un gran manejo de los planos. Ya hasta a hacer películas nos van a enseñar los chinos. Si los hechos que relata parecen tan terribles en una película, sin duda la realidad hubo de ser mucho peor. Es un tema poco conocido a nivel general para nosotros los occidentales, ya que a nosotros y a los estadounidenses (sobre todo a los europeos) nos pillaba mucho más cercana la guerra en Europa.
SI VAIS A VERLA NO LEÁIS ESTE PÁRRAFO.- Trata de un episodio concreto de la expansión militar del ejercito japonés hacia China en el año 1.937 durante la II guerra chino-japonesa, la caída de la ciudad de Nanking, capital de China en aquel entonces, y el saqueo, masacres, violaciones y ejecuciones masivas que allí se produjeron en las siguientes semanas. Tiempo antes el emperador japonés Hirohito había accedido a las peticiones de sus oficiales de eliminar las restricciones que la Ley internacional imponía en cuanto al trato de prisioneros de guerra, por lo que se produjo una auténtica cacería buscando a soldados chinos que se habían deshecho de sus uniformes y se habían ocultado entre la población civil. Cualquier sospechoso de ser soldado, de manera fundada o no, era brutalmente ejecutado. Cuando antes de la caída de la ciudad comenzaron los ataques aéreos sobre la misma la mayor parte de los occidentales que entonces vivían en la ciudad huyó. Un pequeño grupo de occidentales se quedó en la ciudad, entre ellos el empresario alemán de Siemens John Rabe, perteneciente al partido nacional-socialista alemán. Formaron un comité liderado por el mismo Rabe para crear dentro de la ciudad una zona de seguridad en la que pudieran refugiarse los civiles, convenciendo al gobierno chino para que desalojara de la zona a sus tropas. Tras la caída de la ciudad a manos de los japoneses, estos respetaron la zona y no la bombardearon, y si bien en la misma tuvieron lugar también algunos hechos aislados de barbarie, estos no tuvieron comparación con los acaecidos en el resto de la ciudad. Sin duda, la creación de esta área de seguridad salvó la vida a miles de personas.Cambiando de tema: durante la 2ª Guerra Mundial, Japón, que actuaba en Oriente de forma muy similar a la de la Alemania nazi lo hacía en Europa (expansionismo militar, creencia en ser una raza superior, etc.) creó una serie de centros en los que experimentaba el desarrollo de armas biológicas y el uso de propagación de plagas y enfermedades con fines militares (quizá el más conocido sea el denominado "Unidad 731", pero había muchos más). Existe constancia de que en varias ocasiones durante el desarrollo de la guerra chino-japonesa en la que tiene lugar la película los japoneses hicieron uso de armas biológicas y químicas sobre los soldados chinos. Para investigar los efectos de estas armas biológicas (y otras) sobre el cuerpo humano, utilizaba prisioneros de guerra y población civil que capturaba en las zonas en las que estos campos estaban instalados. Versiones niponas del alemán Mengele. Si investigáis un poco veréis que realizaban todo tipo de experimentos y atrocidades (mutilaciones, vivisecciones, etc.) con estos desgraciados. Si bien los USA tenían conocimiento de estas investigaciones en guerra bacteriológica por parte de los japoneses, parece ser que en principio y dada la distancia que los separaba de Japón no se tomaron la amenaza demasiado en serio. Pero a medida que iban haciendo prisioneros entre los japoneses durante el desarrollo de la contienda en el Pacífico y localizando entre ellos e interrogando a médicos especialistas en armas de destrucción masiva, fueron tomando conciencia del peligro, enterándose de que el programa bacteriológico japonés estaba mucho más desarrollado de lo que nunca habían podido imaginar. Los japoneses llegaron incluso a intentar propagar gérmenes y bacterias en las costas de USA y Canadá utilizando pequeños submarinos que al llegar a la costa lanzaban sobre esta unos globos con cargas incendiarias conteniendo los gérmenes.
Una vez acabada la contienda el gobierno USA puso todo su empeño en localizar a los responsables del desarrollo de este programa bacteriológico, entre ellos al máximo responsable del mismo, el doctor Shiro Ishii, a los cuales, aún teniendo perfecto conocimiento de las atrocidades que habían cometido, indultaron y limpiaron sus nombres (aquí no ha pasado nada) a cambio de que les revelaran sus conocimientos. Tras una temporada en USA Shiro Ishii regresó a Japón siendo recibido con los máximos honores, llegando a ser gobernador de Tokio y presidente del Comité Olímpico japonés. Por acciones similares habían sido condenados como criminales de guerra por el Tribunal Militar Internacional muchos nazis. Que hipocresía y que asco de política.
Salu2.

Me ha parecido una estupenda película, muy bien hecha y con buenas interpretaciones y fotografía y un gran manejo de los planos. Ya hasta a hacer películas nos van a enseñar los chinos. Si los hechos que relata parecen tan terribles en una película, sin duda la realidad hubo de ser mucho peor. Es un tema poco conocido a nivel general para nosotros los occidentales, ya que a nosotros y a los estadounidenses (sobre todo a los europeos) nos pillaba mucho más cercana la guerra en Europa.
[i][b]SI VAIS A VERLA NO LEÁIS ESTE PÁRRAFO.-[/b] Trata de un episodio concreto de la expansión militar del ejercito japonés hacia China en el año 1.937 durante la II guerra chino-japonesa, la caída de la ciudad de Nanking, capital de China en aquel entonces, y el saqueo, masacres, violaciones y ejecuciones masivas que allí se produjeron en las siguientes semanas. Tiempo antes el emperador japonés Hirohito había accedido a las peticiones de sus oficiales de eliminar las restricciones que la Ley internacional imponía en cuanto al trato de prisioneros de guerra, por lo que se produjo una auténtica cacería buscando a soldados chinos que se habían deshecho de sus uniformes y se habían ocultado entre la población civil. Cualquier sospechoso de ser soldado, de manera fundada o no, era brutalmente ejecutado. Cuando antes de la caída de la ciudad comenzaron los ataques aéreos sobre la misma la mayor parte de los occidentales que entonces vivían en la ciudad huyó. Un pequeño grupo de occidentales se quedó en la ciudad, entre ellos el empresario alemán de Siemens John Rabe, perteneciente al partido nacional-socialista alemán. Formaron un comité liderado por el mismo Rabe para crear dentro de la ciudad una zona de seguridad en la que pudieran refugiarse los civiles, convenciendo al gobierno chino para que desalojara de la zona a sus tropas. Tras la caída de la ciudad a manos de los japoneses, estos respetaron la zona y no la bombardearon, y si bien en la misma tuvieron lugar también algunos hechos aislados de barbarie, estos no tuvieron comparación con los acaecidos en el resto de la ciudad. Sin duda, la creación de esta área de seguridad salvó la vida a miles de personas.[/i]
Cambiando de tema: durante la 2ª Guerra Mundial, Japón, que actuaba en Oriente de forma muy similar a la de la Alemania nazi lo hacía en Europa (expansionismo militar, creencia en ser una raza superior, etc.) creó una serie de centros en los que experimentaba el desarrollo de armas biológicas y el uso de propagación de plagas y enfermedades con fines militares (quizá el más conocido sea el denominado "Unidad 731", pero había muchos más). Existe constancia de que en varias ocasiones durante el desarrollo de la guerra chino-japonesa en la que tiene lugar la película los japoneses hicieron uso de armas biológicas y químicas sobre los soldados chinos. Para investigar los efectos de estas armas biológicas (y otras) sobre el cuerpo humano, utilizaba prisioneros de guerra y población civil que capturaba en las zonas en las que estos campos estaban instalados. Versiones niponas del alemán Mengele. Si investigáis un poco veréis que realizaban todo tipo de experimentos y atrocidades (mutilaciones, vivisecciones, etc.) con estos desgraciados. Si bien los USA tenían conocimiento de estas investigaciones en guerra bacteriológica por parte de los japoneses, parece ser que en principio y dada la distancia que los separaba de Japón no se tomaron la amenaza demasiado en serio. Pero a medida que iban haciendo prisioneros entre los japoneses durante el desarrollo de la contienda en el Pacífico y localizando entre ellos e interrogando a médicos especialistas en armas de destrucción masiva, fueron tomando conciencia del peligro, enterándose de que el programa bacteriológico japonés estaba mucho más desarrollado de lo que nunca habían podido imaginar. Los japoneses llegaron incluso a intentar propagar gérmenes y bacterias en las costas de USA y Canadá utilizando pequeños submarinos que al llegar a la costa lanzaban sobre esta unos globos con cargas incendiarias conteniendo los gérmenes.
Una vez acabada la contienda el gobierno USA puso todo su empeño en localizar a los responsables del desarrollo de este programa bacteriológico, entre ellos al máximo responsable del mismo, el doctor Shiro Ishii, a los cuales, aún teniendo perfecto conocimiento de las atrocidades que habían cometido, indultaron y limpiaron sus nombres (aquí no ha pasado nada) a cambio de que les revelaran sus conocimientos. Tras una temporada en USA Shiro Ishii regresó a Japón siendo recibido con los máximos honores, llegando a ser gobernador de Tokio y presidente del Comité Olímpico japonés. Por acciones similares habían sido condenados como criminales de guerra por el Tribunal Militar Internacional muchos nazis. Que hipocresía y que asco de política.
Salu2. :pists: