Mensaje por RobertoVAL » 11 Jun 2010 20:59
Pues a mi no me extraña nada.
¿De verdad que alguien esperaba otra cosa? ¿en serio?
El tercer mundo sólo sirve dentro del sistema económico mundial para poder cagarse y mearse en él tranquilamente, y hacer dinero a costa de sus pintorescos esclavos.
Así han funcionado las cosas desde hace 10.000 años, y así funcionarán.
Un iPhone cuesta un huevo verdad? pues el currante que lo fabrica, debe currar (en China) unas 16 horas diarias, finde incluido, sin pagas extras, mierdas, mutuas, ni hostias, para cobrar a fin de mes 100 euros. Pero luego todo el mundo quiere el iPhone, es que todos somos superguays, oyes.
Todos tenemos cosas made in "el tercer mundo".
Es muy muy difícil encontrar algo no fabricado en el!!!
Lo mismo pasa con las "Nike" de la mierda. Luego, los niñitos-ídolos guays y enrrollados del deporte mundial de los cojones, bien que lucen la marca de ésos negreros, sin importarle cómo se genera el dinero.
Bueno, pues esto es lo que hay: una fábrica permanente de integrismos de muchos tipos y colores. Y luego nos extrañamos.
Bueno, yo no me extraño de nada.
Pero en realidad, ya me importa todo un carajo.
Pues a mi no me extraña nada.
¿De verdad que alguien esperaba otra cosa? ¿en serio?
El tercer mundo sólo sirve dentro del sistema económico mundial para poder cagarse y mearse en él tranquilamente, y hacer dinero a costa de sus pintorescos esclavos.
Así han funcionado las cosas desde hace 10.000 años, y así funcionarán.
Un iPhone cuesta un huevo verdad? pues el currante que lo fabrica, debe currar (en China) unas 16 horas diarias, finde incluido, sin pagas extras, mierdas, mutuas, ni hostias, para cobrar a fin de mes 100 euros. Pero luego todo el mundo quiere el iPhone, es que todos somos superguays, oyes.
Todos tenemos cosas made in "el tercer mundo".
Es muy muy difícil encontrar algo no fabricado en el!!!
Lo mismo pasa con las "Nike" de la mierda. Luego, los niñitos-ídolos guays y enrrollados del deporte mundial de los cojones, bien que lucen la marca de ésos negreros, sin importarle cómo se genera el dinero.
Bueno, pues esto es lo que hay: una fábrica permanente de integrismos de muchos tipos y colores. Y luego nos extrañamos.
Bueno, yo no me extraño de nada.
Pero en realidad, ya me importa todo un carajo.