Mensaje por PREDICADOR » 03 Abr 2009 23:03
Me uno al dolor de la familia del agente fallecido, en acto de servicio.
Para él, le dedico esta oración, que seguro la estará escuchando desde lo más Alto.
El Señor es mi pastor,
nada me falta.
En prados de hierba fresca, me hace reposar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repone mis fuerzas.
Me guía por la senda del bien,
haciendo honor a su nombre.
Aunque pase por quebradas peligrosas,
ningún mal temeré,
porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen.
Me preparas un banquete
para envidia de mi adversario,
perfumas con aceite mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu amor y bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.
(Salmo 23)
Me uno al dolor de la familia del agente fallecido, en acto de servicio.
Para él, le dedico esta oración, que seguro la estará escuchando desde lo más Alto.
El Señor es mi pastor,
nada me falta.
En prados de hierba fresca, me hace reposar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repone mis fuerzas.
Me guía por la senda del bien,
haciendo honor a su nombre.
Aunque pase por quebradas peligrosas,
ningún mal temeré,
porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen.
Me preparas un banquete
para envidia de mi adversario,
perfumas con aceite mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu amor y bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.
(Salmo 23)