Mensaje por escarpia » 20 Jul 2008 22:14
FULGENCIO COLL. Un general a prueba de emergencias
Fulgencio Coll (Palma de Mallorca) recibió ayer muchas felicitaciones, pero la mayoría se debían a su 60 cumpleaños. Y gran parte procedían de antiguos subordinados suyos. "En Mozambique prestó el móvil que había comprado para que todos los soldados hablaran con sus familias. La factura fue de infarto", recuerda uno de ellos. En 2003, Aznar le encomendó el mando de las tropas en Irak, la misión más delicada de las Fuerzas Armadas españolas. En 2005, Rodríguez Zapatero le encargó la puesta en marcha de la Unidad Militar de Emergencias (UME), acogida inicialmente con recelo por los ejércitos. De ambos retos consiguió salir reforzado.
MANUEL REBOLLO. Un marinero en el almirantazgo
El Consejo de Ministros concedió ayer dos ascensos al vicealmirante Manuel Rebollo García: primero a almirante y luego a almirante general. No toda su carrera ha sido, sin embargo, tan meteórica. Rebollo es el único almirante español en activo que empezó su carrera como marinero. Eso explica que sea el más moderno y, a la vez, el mayor (nació en Orihuela hace 63 años) de los miembros de la nueva cúpula militar. Tras mandar un patrullero, un barco de transporte, una fragata y el buque escuela Juan Sebastián Elcano fue nombrado, en 2006, segundo jefe del Estado Mayor de la Armada y mano derecha de su antecesor, Sebastián Zaragoza.
JULIO RODRIGUEZ. El dueño de la lista de la compra
Fue el secretario de Estado de Bono, Paco Pardo, quien fichó a Julio Rodríguez (Ourense, 1948) para el Plan de Sistemas de Información y Telecomunicaciones, uno de los más ambiciosos programas conjuntos de las Fuerzas Armadas. Como director de Armamento y Material, se convirtió, con la sucesora de Pardo, Soledad López, en principal responsable de la política de adquisiciones, lo que le obligaba a negociar con los ejércitos. Casi toda su carrera ha estado ligada a planes y programas, como el Eurofighter, aunque comenzó como piloto de caza en Morón y Manises. Entonces, se le consideraba próximo a la Unión Militar Democrática, pero ya ejercía de gallego.
JOSE JIMENEZ RUIZ. Salvado de la reserva por el gong
José Jiménez (Madrid, 1946) es la sorpresa de la nueva cúpula militar y la prueba de que no hace falta estar destinado en Madrid para llegar al cielo. En mayo cesó como jefe del Mando Aéreo de Canarias y, para evitar su inminente pase a la reserva, Chacón le ascendió y le nombró asesor. ¿Quién se lo recomendó? Jiménez fue jefe del Grupo 45, encargado de trasladar al Rey y al presidente, y en Canarias trabajó con Interior contra la inmigración ilegal. Pero quizá su mejor carta de presentación sea su talante. Preguntado por la presencia de homosexuales en el Ejército respondió: "No tenemos nada en contra. Lo que hay que ser es profesional y honrado. Y punto".
FULGENCIO COLL. Un general a prueba de emergencias
Fulgencio Coll (Palma de Mallorca) recibió ayer muchas felicitaciones, pero la mayoría se debían a su 60 cumpleaños. Y gran parte procedían de antiguos subordinados suyos. "En Mozambique prestó el móvil que había comprado para que todos los soldados hablaran con sus familias. La factura fue de infarto", recuerda uno de ellos. En 2003, Aznar le encomendó el mando de las tropas en Irak, la misión más delicada de las Fuerzas Armadas españolas. En 2005, Rodríguez Zapatero le encargó la puesta en marcha de la Unidad Militar de Emergencias (UME), acogida inicialmente con recelo por los ejércitos. De ambos retos consiguió salir reforzado.
MANUEL REBOLLO. Un marinero en el almirantazgo
El Consejo de Ministros concedió ayer dos ascensos al vicealmirante Manuel Rebollo García: primero a almirante y luego a almirante general. No toda su carrera ha sido, sin embargo, tan meteórica. Rebollo es el único almirante español en activo que empezó su carrera como marinero. Eso explica que sea el más moderno y, a la vez, el mayor (nació en Orihuela hace 63 años) de los miembros de la nueva cúpula militar. Tras mandar un patrullero, un barco de transporte, una fragata y el buque escuela Juan Sebastián Elcano fue nombrado, en 2006, segundo jefe del Estado Mayor de la Armada y mano derecha de su antecesor, Sebastián Zaragoza.
JULIO RODRIGUEZ. El dueño de la lista de la compra
Fue el secretario de Estado de Bono, Paco Pardo, quien fichó a Julio Rodríguez (Ourense, 1948) para el Plan de Sistemas de Información y Telecomunicaciones, uno de los más ambiciosos programas conjuntos de las Fuerzas Armadas. Como director de Armamento y Material, se convirtió, con la sucesora de Pardo, Soledad López, en principal responsable de la política de adquisiciones, lo que le obligaba a negociar con los ejércitos. Casi toda su carrera ha estado ligada a planes y programas, como el Eurofighter, aunque comenzó como piloto de caza en Morón y Manises. Entonces, se le consideraba próximo a la Unión Militar Democrática, pero ya ejercía de gallego.
JOSE JIMENEZ RUIZ. Salvado de la reserva por el gong
José Jiménez (Madrid, 1946) es la sorpresa de la nueva cúpula militar y la prueba de que no hace falta estar destinado en Madrid para llegar al cielo. En mayo cesó como jefe del Mando Aéreo de Canarias y, para evitar su inminente pase a la reserva, Chacón le ascendió y le nombró asesor. ¿Quién se lo recomendó? Jiménez fue jefe del Grupo 45, encargado de trasladar al Rey y al presidente, y en Canarias trabajó con Interior contra la inmigración ilegal. Pero quizá su mejor carta de presentación sea su talante. Preguntado por la presencia de homosexuales en el Ejército respondió: "No tenemos nada en contra. Lo que hay que ser es profesional y honrado. Y punto".