Mensaje por ice43 » 30 Ago 2013 10:42
Había una vez, un director de una empresa, que estaba hasta el gorro, de que entrase gente a dar la lata, y le ordenó a un empleado:
Manolo. Vete y compra un perro mastín de guarda, lo mas fiero que encuentres y lo pones en la puerta, a ver si deja de entrar tanta gente a dar la lata.
Dicho y hecho. Perro fiero en la puerta y los pelmas se esfumaron.
A los veinte días, se acercó a la fábrica una persona a dejar propaganda, y el perro sentado y sin decir ni pío.
Pregunta un empleado a otro.¿No ladra el perro?.
¡No! Ya no, es que le han hecho fijo.
Lo malo de no tener competencia, es que se relaja el servicio. Pero no hay que preocuparse, porque es la tónica general ultimamente, en casi todo.

Había una vez, un director de una empresa, que estaba hasta el gorro, de que entrase gente a dar la lata, y le ordenó a un empleado:
Manolo. Vete y compra un perro mastín de guarda, lo mas fiero que encuentres y lo pones en la puerta, a ver si deja de entrar tanta gente a dar la lata.
Dicho y hecho. Perro fiero en la puerta y los pelmas se esfumaron.
A los veinte días, se acercó a la fábrica una persona a dejar propaganda, y el perro sentado y sin decir ni pío.
Pregunta un empleado a otro.¿No ladra el perro?.
¡No! Ya no, es que le han hecho fijo.
Lo malo de no tener competencia, es que se relaja el servicio. Pero no hay que preocuparse, porque es la tónica general ultimamente, en casi todo. :mrgreen: