Mensaje por Travis86 » 15 Ene 2009 18:02
Buenas a tod@s:
Hace 4 o 5 años, en diciembre.
Suelo pasar algunos fines de semana con la novia a lo largo del año en un pequeño pueblecito de Guadalajara (el que conozca la Alcarria rural sabrá que los inviernos allí son para morirse de frío). Nuestos padres son de allí y cada uno tiene su casa.
Una vez ubicados, mi historia es la siguiente: como decía, hace unos años, en diciembre, salía de casa de mi novia a eso de las 2 de la madrugada. Las calles, lógicamente, desiertas y sin apenas luz (no hay ni farolas!). Pues en esto que me despido de ella en la puerta y echo a andar por las calles para volver a la mía. Repito, las calles, desiertas, ni un alma, nadie.
Pues 3 ó 4 minutos después de ir caminando, empiezo a oír detrás mía, a unos 8-10 metros, el crujir de la gravilla en el suelo, como pasos pero rápidos. Me giro pensando que sea algún vecino o algún trasnochado como yo, pero no se ve a nadie en la oscuridad, y además se "para" el ruido. Me acojono un poco, pero sigo para adelante.
Sigo andando y me pasa una vez más: pasos rápidos, me paro y se para el ruido al par de segundos, me giro y nada.
Total, ya un poco más acojonado y cabreado, acelero el paso y en la esquina de la calle para subir a mi casa, la giro, me apoyo contra la pared y aprieto los puños a la espera de lo que fuera lo que venía detrás de mí...
Su puta madre!!
Un pobre perro abandonado que hay en el pueblo, que vive de la caridad de la gente. Me debió ver yendo por la calle y echó detrás de mí seguramente a la espera de que le diera algo, como hace allí la gente, y como es un bicho tan asustadizo, cuando veía que me paraba y me giraba, debía esconderse detrás de los coches o en cualquier sitio.
Al verlo pasar me quedé como después de jiñar: más relajado que nadie en el mundo...pero el acongoje aún me duró un rato!
Buenas a tod@s:
Hace 4 o 5 años, en diciembre.
Suelo pasar algunos fines de semana con la novia a lo largo del año en un pequeño pueblecito de Guadalajara (el que conozca la Alcarria rural sabrá que los inviernos allí son para morirse de frío). Nuestos padres son de allí y cada uno tiene su casa.
Una vez ubicados, mi historia es la siguiente: como decía, hace unos años, en diciembre, salía de casa de mi novia a eso de las 2 de la madrugada. Las calles, lógicamente, desiertas y sin apenas luz (no hay ni farolas!). Pues en esto que me despido de ella en la puerta y echo a andar por las calles para volver a la mía. Repito, las calles, desiertas, ni un alma, nadie.
Pues 3 ó 4 minutos después de ir caminando, empiezo a oír detrás mía, a unos 8-10 metros, el crujir de la gravilla en el suelo, como pasos pero rápidos. Me giro pensando que sea algún vecino o algún trasnochado como yo, pero no se ve a nadie en la oscuridad, y además se "para" el ruido. Me acojono un poco, pero sigo para adelante.
Sigo andando y me pasa una vez más: pasos rápidos, me paro y se para el ruido al par de segundos, me giro y nada.
Total, ya un poco más acojonado y cabreado, acelero el paso y en la esquina de la calle para subir a mi casa, la giro, me apoyo contra la pared y aprieto los puños a la espera de lo que fuera lo que venía detrás de mí...
Su puta madre!!
Un pobre perro abandonado que hay en el pueblo, que vive de la caridad de la gente. Me debió ver yendo por la calle y echó detrás de mí seguramente a la espera de que le diera algo, como hace allí la gente, y como es un bicho tan asustadizo, cuando veía que me paraba y me giraba, debía esconderse detrás de los coches o en cualquier sitio.
Al verlo pasar me quedé como después de jiñar: más relajado que nadie en el mundo...pero el acongoje aún me duró un rato!