Mensaje por chamizonegro » 20 Dic 2008 15:45
Acabo de llegar de mi luna de miel en París, anillado como los pájaros del ICONA. Allí visité el museo del ejército, en el Hospital de los Inválidos (visita que mi mujer aguantó estoicamente, posiblemente porque llovía a cántaros). Tiene muchos fondos, pero lo más interesante para mí fueron las salas dedicadas a ambas guerras mundiales. Me resultó un poco deprimente comprobar cómo los gabachos sienten verdadera admiración por su ejército, y conservan con gran celo los recuerdos de su historia militar (que son admirados por gran cantidad de visitantes), mientras que nosotros cerramos el museo del ejército de Madrid, y dejamos que sus magníficos fondos acumulen polvo en salas de almacenamiento. Triste PERO REAL..
Acabo de llegar de mi luna de miel en París, anillado como los pájaros del ICONA. Allí visité el museo del ejército, en el Hospital de los Inválidos (visita que mi mujer aguantó estoicamente, posiblemente porque llovía a cántaros). Tiene muchos fondos, pero lo más interesante para mí fueron las salas dedicadas a ambas guerras mundiales. Me resultó un poco deprimente comprobar cómo los gabachos sienten verdadera admiración por su ejército, y conservan con gran celo los recuerdos de su historia militar (que son admirados por gran cantidad de visitantes), mientras que nosotros cerramos el museo del ejército de Madrid, y dejamos que sus magníficos fondos acumulen polvo en salas de almacenamiento. Triste PERO REAL..