Mensaje por RobertoVAL » 11 Dic 2008 10:49
A mi no me gusta dar "discursos".
Lo que voy a contar es verdad, sucedió en octubre de 2.006
Un día me dijeron que tenía que dirigirme a una "masa" ( porque era eso, una "masa" ) para venderles un cuento o contarles una pamplina. En, fin algo parecido a un "discurso".
No me salía de los cojones hacerlo, porque a mi me va más ponerme la máscara con filtro químico que hacer discursos y polladas.
Con mucha tranquilidad, le dije muy serio al que me lo transmitió (Palabra de Honor, en serio):
" Uy, que pena... me acabo de cagar en los pantalones, que son blancos y de tela fina (yo llevaba unos vaqueros normales y corrientes)... ¿no ves que animalada de mancha color marrón tengo en el culo? ...y mira... mira como me cae la mierda por los camales... yo así me tengo que ir a casa a cambiar, que vivo a 30 km de aquí... "
El tío, un tío de puta madre por cierto, mi Superior Directo de entonces, estaba flipao. Me acabé el cigarrillo y me volví al despacho a hacer mi trabajo de despacho (valga la redundancia).
En Octubre de 2.007 me volvieron a llamar para lo mismo, me dejaron el mensaje telefónico en una nota. Ni me molesté en responder a la llamada. Tiré la notita a la papelera, sin ningún remordimiento. Seguramente a continuación me puse a ver la webpage de Catalina Cruz durante un minuto o así, mientras le decía algún improperio "de camaradas" , ya me entendéis, a mi compañero de despachito...
En Octubre de 2.008, ya no me han llamado ni nada.
Saludos.
PD: es una historia absolutamente real, ni exagero ni miento un ápice. No me gusta que se me vea en público; hay gente a la que le gusta mucho el rollo de venderse en público y figurar, mucho cazamedallas y relaciones públicas. A mi no me va. Prefiero estar en la " zona oscura "...
A mi no me gusta dar "discursos".
Lo que voy a contar es verdad, sucedió en octubre de 2.006
Un día me dijeron que tenía que dirigirme a una "masa" ( porque era eso, una "masa" ) para venderles un cuento o contarles una pamplina. En, fin algo parecido a un "discurso".
No me salía de los cojones hacerlo, porque a mi me va más ponerme la máscara con filtro químico que hacer discursos y polladas.
Con mucha tranquilidad, le dije muy serio al que me lo transmitió (Palabra de Honor, en serio):
" Uy, que pena... me acabo de cagar en los pantalones, que son blancos y de tela fina (yo llevaba unos vaqueros normales y corrientes)... ¿no ves que animalada de mancha color marrón tengo en el culo? ...y mira... mira como me cae la mierda por los camales... yo así me tengo que ir a casa a cambiar, que vivo a 30 km de aquí... "
El tío, un tío de puta madre por cierto, mi Superior Directo de entonces, estaba flipao. Me acabé el cigarrillo y me volví al despacho a hacer mi trabajo de despacho (valga la redundancia).
En Octubre de 2.007 me volvieron a llamar para lo mismo, me dejaron el mensaje telefónico en una nota. Ni me molesté en responder a la llamada. Tiré la notita a la papelera, sin ningún remordimiento. Seguramente a continuación me puse a ver la webpage de Catalina Cruz durante un minuto o así, mientras le decía algún improperio "de camaradas" , ya me entendéis, a mi compañero de despachito...
En Octubre de 2.008, ya no me han llamado ni nada.
Saludos.
PD: es una historia absolutamente real, ni exagero ni miento un ápice. No me gusta que se me vea en público; hay gente a la que le gusta mucho el rollo de venderse en público y figurar, mucho cazamedallas y relaciones públicas. A mi no me va. Prefiero estar en la " zona oscura "...