Mensaje por RobertoVAL » 01 Nov 2008 19:04
Vassili, no te preguntes por qué te pasa esto o aquello, o qué has hecho tú
Lo único que conseguirás es desgastar tu mente con preguntas humanamente habituales, en estas situaciones
para no llegar a parte alguna. Esa sensación que tienes es el verdadero sabor de la vida, el que nos hace poner de golpe y porrazo poner los pies en el suelo, y quizá, por lo menos para mi, ser, algunas veces, más conscientes de nuestra existencia, lo livianos que somos, y lo que verdaderamente importa. Creo que tú ya sabes lo que es.
Determinadas situaciones en la vida son como un camino que solo uno mismo puede recorrer. En realidad siempre estamos solos, o tarde o temprano lo estamos, a la hora de afrontar situaciones delicadas, o únicas.
Es inútil rogar "que esto no me pase a mi": tarde o temprano, una situación llama a tu puerta. Desgraciadamente, como hombre, plenamente consciente de que mis días están contados como mortal, esto he aprendido. Por ello, siempre, mi "rezo", mi "ruego" es básicamente algo así como "Señor, dame fuerzas para enfrentarme a la tarea que tengo delante, y no fallar a quienes no debo fallar".
Ante todo, si tienes otro apoyo parental, úsalo: no para huir de la situación, sino para reposar, para no estar "luchando rodeado por todas partes". No pierdas la cabeza, controla tu humor, sé paciente, sé agradable.
La mañana del próximo lunes, a las 0920 h hará un año que mi madre fue finalmente vencida, ya en casa de mi padre, por una cruel dolencia, que durante 7 meses la estuvo martirizando (literalmente un martirio). Espero haber estado a la altura de las circunstancias, por ella, y por mi padre. Fue una mala madrugada, aquella, una noche de dosis dobles de morfina cada media hora, de teléfonos de servicios de "supuesta" guardia que no contestaban al final de la madrugada, de cigarrillos en la cocina, de no pensar en nada ya. Solo estábamos mi padre y yo, y es mejor que fuera así. Recuerdo tener la cabeza muy fría, de no tener ningún temor ni pesar, pues el final físico era ya una liberación de la horrorosa tortura que arrastraba mi madre. Hacía seis meses que me había despedido mentalmente de mi madre, tras hablar a solas con un cirujano, a espaldas de mi padre, que se aferraba a una esperanza tan remota como el vellocino de oro.
Nunca me hubiera creído capaz de hacer las cosas que hice aquella noche y aquella mañana
no, no se puede transmitir, no tiene sentido. De nuevo, lo único que puedo decirme, preguntarme mentalmente es ¿habré estado a la altura de las circunstancias? Una y otra vez, en sueños que tengo por la noche, a veces cuando estoy yendo al trabajo y aún es de noche, o cuando estoy relajado
me asalta como un rayo el recuerdo y la pregunta
Ten paciencia, Vassili, no desesperes. ANIMO.
FRUTO : esa historia que cuentas es el Temor de mis Temores, el peor escenario que pasa a veces por mi mente. Te alabo por haber logrado salir adelante. Yo, no creo que fuese capaz de superarlo, sinceramente
pienso que acabaría definitivamente conmigo, estoy seguro.
Cansino: pues lo mismo: diagnósticos tardíos, etc, etc
¿sabes al principio que decían de la dolencia de mi madre? Que si era una gastroenteritis, o que si era un trastorno depresivo. Bueno, pues ese "trastorno depresivo" resultó ser un cáncer de páncreas, cogido, por supuesto, a destiempo.
Salud para todos; ese es el verdadero tesoro de la vida.
Vassili, no te preguntes por qué te pasa esto o aquello, o qué has hecho tú
Lo único que conseguirás es desgastar tu mente con preguntas humanamente habituales, en estas situaciones
para no llegar a parte alguna. Esa sensación que tienes es el verdadero sabor de la vida, el que nos hace poner de golpe y porrazo poner los pies en el suelo, y quizá, por lo menos para mi, ser, algunas veces, más conscientes de nuestra existencia, lo livianos que somos, y lo que verdaderamente importa. Creo que tú ya sabes lo que es.
Determinadas situaciones en la vida son como un camino que solo uno mismo puede recorrer. En realidad siempre estamos solos, o tarde o temprano lo estamos, a la hora de afrontar situaciones delicadas, o únicas.
Es inútil rogar "que esto no me pase a mi": tarde o temprano, una situación llama a tu puerta. Desgraciadamente, como hombre, plenamente consciente de que mis días están contados como mortal, esto he aprendido. Por ello, siempre, mi "rezo", mi "ruego" es básicamente algo así como "Señor, dame fuerzas para enfrentarme a la tarea que tengo delante, y no fallar a quienes no debo fallar".
Ante todo, si tienes otro apoyo parental, úsalo: no para huir de la situación, sino para reposar, para no estar "luchando rodeado por todas partes". No pierdas la cabeza, controla tu humor, sé paciente, sé agradable.
La mañana del próximo lunes, a las 0920 h hará un año que mi madre fue finalmente vencida, ya en casa de mi padre, por una cruel dolencia, que durante 7 meses la estuvo martirizando (literalmente un martirio). Espero haber estado a la altura de las circunstancias, por ella, y por mi padre. Fue una mala madrugada, aquella, una noche de dosis dobles de morfina cada media hora, de teléfonos de servicios de "supuesta" guardia que no contestaban al final de la madrugada, de cigarrillos en la cocina, de no pensar en nada ya. Solo estábamos mi padre y yo, y es mejor que fuera así. Recuerdo tener la cabeza muy fría, de no tener ningún temor ni pesar, pues el final físico era ya una liberación de la horrorosa tortura que arrastraba mi madre. Hacía seis meses que me había despedido mentalmente de mi madre, tras hablar a solas con un cirujano, a espaldas de mi padre, que se aferraba a una esperanza tan remota como el vellocino de oro.
Nunca me hubiera creído capaz de hacer las cosas que hice aquella noche y aquella mañana
no, no se puede transmitir, no tiene sentido. De nuevo, lo único que puedo decirme, preguntarme mentalmente es ¿habré estado a la altura de las circunstancias? Una y otra vez, en sueños que tengo por la noche, a veces cuando estoy yendo al trabajo y aún es de noche, o cuando estoy relajado
me asalta como un rayo el recuerdo y la pregunta
Ten paciencia, Vassili, no desesperes. ANIMO.
FRUTO : esa historia que cuentas es el Temor de mis Temores, el peor escenario que pasa a veces por mi mente. Te alabo por haber logrado salir adelante. Yo, no creo que fuese capaz de superarlo, sinceramente
pienso que acabaría definitivamente conmigo, estoy seguro.
Cansino: pues lo mismo: diagnósticos tardíos, etc, etc
¿sabes al principio que decían de la dolencia de mi madre? Que si era una gastroenteritis, o que si era un trastorno depresivo. Bueno, pues ese "trastorno depresivo" resultó ser un cáncer de páncreas, cogido, por supuesto, a destiempo.
Salud para todos; ese es el verdadero tesoro de la vida.