Mensaje por oscashooter » 04 Jun 2020 22:12
Un par de meras observaciones, sobre esos representantes sindicales y el mundillo en que se mueven, sobre la realidad en que ha devenido el sindicalismo.
En origen, hace unos años (que más pareciera otro siglo) los dos grandes sindicatos se caracterizaban porque sus líderes eran conocidos como "Redondo, el de la Naval, y Camacho, el de la Perkins", porque eran, sin reservas, TRABAJADORES que alternaban sus actividades sindicales con las faenas para ganar el pan de los compañeros a quienes representaban.
Llegados a tiempos actuales, el panorama ha cambiado, significativamente: no sólo los "líderes", sino muchos representantes sindicales, se han "profesionalizado"; es decir, su oficio es ese sindicalismo subvencionado y transformado en quasi-institución. El hecho de que tanto CC.OO, como UGT en las grandes empresas, independientemente de las elecciones sindicales, cuenten ya de entrada con "representantes" por el hecho de ser consideradas sus formaciones como "las más representativas", las subvenciones recibidas del erario público más allá de las cuotas que pagan sus afiliados, la participación en esos "planes y cursos" que vienen pagados, nuevamente, del presupuesto del Estado y otras sinecuras y mamandurrias, hacen que, en buena medida, de sindicatos obreros, o incluso de "clase" en la terminología marxista, tengan ya muy poco. La famosa frase, la de "a las mariscadas" no por ser burlesca y una hipérbole, deja de recoger unos girones de realidad, el sentimiento de mucho currante de a pie que ve lo que ve y lo tiene bastante claro.
Si uno echa cuentas sobre el porcentaje de afiliación, si uno sabe que ante hechos como esta pandemia, ni siquiera una tercera parte de los "liberados sindicales" de sectores implicados por su papel en primera linea acudieron a la llamada de auxilio de sus compañeros... si además uno se entera -fue noticia, un hecho- que alguno de estos sindicatos, en los días de pandemia, recurrió sin problema a un ERTE para parte de sus trabajadores...pues ya está todo dicho.
Antes de que alguien me salte al cuello, dejaré claro que es UNA OPINIÓN, la mía... pero eso sí, hemeroteca en mano, basada en unos hechos que cito y que cualquiera puede comprobar.
Un saludo a todos y tratemos, en lo posible, de llamar a las cosas por su nombre.
Un par de meras observaciones, sobre esos representantes sindicales y el mundillo en que se mueven, sobre la realidad en que ha devenido el sindicalismo.
En origen, hace unos años (que más pareciera otro siglo) los dos grandes sindicatos se caracterizaban porque sus líderes eran conocidos como "Redondo, el de la Naval, y Camacho, el de la Perkins", porque eran, sin reservas, TRABAJADORES que alternaban sus actividades sindicales con las faenas para ganar el pan de los compañeros a quienes representaban.
Llegados a tiempos actuales, el panorama ha cambiado, significativamente: no sólo los "líderes", sino muchos representantes sindicales, se han "profesionalizado"; es decir, su oficio es ese sindicalismo subvencionado y transformado en quasi-institución. El hecho de que tanto CC.OO, como UGT en las grandes empresas, independientemente de las elecciones sindicales, cuenten ya de entrada con "representantes" por el hecho de ser consideradas sus formaciones como "las más representativas", las subvenciones recibidas del erario público más allá de las cuotas que pagan sus afiliados, la participación en esos "planes y cursos" que vienen pagados, nuevamente, del presupuesto del Estado y otras sinecuras y mamandurrias, hacen que, en buena medida, de sindicatos obreros, o incluso de "clase" en la terminología marxista, tengan ya muy poco. La famosa frase, la de "a las mariscadas" no por ser burlesca y una hipérbole, deja de recoger unos girones de realidad, el sentimiento de mucho currante de a pie que ve lo que ve y lo tiene bastante claro.
Si uno echa cuentas sobre el porcentaje de afiliación, si uno sabe que ante hechos como esta pandemia, ni siquiera una tercera parte de los "liberados sindicales" de sectores implicados por su papel en primera linea acudieron a la llamada de auxilio de sus compañeros... si además uno se entera -fue noticia, un hecho- que alguno de estos sindicatos, en los días de pandemia, recurrió sin problema a un ERTE para parte de sus trabajadores...pues ya está todo dicho.
Antes de que alguien me salte al cuello, dejaré claro que es UNA OPINIÓN, la mía... pero eso sí, hemeroteca en mano, basada en unos hechos que cito y que cualquiera puede comprobar.
Un saludo a todos y tratemos, en lo posible, de llamar a las cosas por su nombre.