Mensaje por Chinchu » 25 Feb 2020 18:55
El mío también y tenía una huerta, el padazo, como lo llamaba él.
En verano cuando iba al pueblo, además de ayudar en casa, en el corral y acompañarle de caza alguna tarde como morralero y medio perro, tenía una obligación ineludible, castigar con los plomos a los pajarillos que osaban internarse en el "pedazo".
Era yo chaval y me veo escondido bajo un guindo, casi cubierto por un viejo saco de yute, y rodeado de plumas y más de un pajarillo patas arriba, a veces algún tordo o zorzal despistado, también.
A cada tiro, como un mantra tibetano, mi abuelo me había enseñado a decir, "el guindo, ni tocarlo", que yo hacía extensible a los otros frutales, peras, ciruelas, tomates,...
En verano, cada tarde que iba, era fiesta nacional.
Como ahora, jajaja, qué tiempos que no volverán.
El mío también y tenía una huerta, el padazo, como lo llamaba él.
En verano cuando iba al pueblo, además de ayudar en casa, en el corral y acompañarle de caza alguna tarde como morralero y medio perro, tenía una obligación ineludible, castigar con los plomos a los pajarillos que osaban internarse en el "pedazo".
Era yo chaval y me veo escondido bajo un guindo, casi cubierto por un viejo saco de yute, y rodeado de plumas y más de un pajarillo patas arriba, a veces algún tordo o zorzal despistado, también.
A cada tiro, como un mantra tibetano, mi abuelo me había enseñado a decir, "el guindo, ni tocarlo", que yo hacía extensible a los otros frutales, peras, ciruelas, tomates,...
En verano, cada tarde que iba, era fiesta nacional.
Como ahora, jajaja, qué tiempos que no volverán.