Mensaje por greyghost » 30 Dic 2019 20:53
El asunto cuando menos es bastante extraño.
Entiendo que un escolta oculte su identidad en países donde el mero conocimiento de su nacionalidad, raza o religión, puedan implicar un riesgo elevado a su seguridad, como podría ser el caso de Irak o similares. Incluso en los lugares en los que sea necesario preservar su identidad para poder trabajar de incognito y obtener información, ¿pero eso es extrapolable a Bolivia?. Honestamente creo que no, y no me creo que los GEO vayan de esa guisa en Francia, Argentina y mucho menos en USA.
Pero lo que menos entiendo, es que demonios hace la encargada de negocios de la embajada española, que en esos momentos ejercía de embajadora suplente, reuniéndose en la embajada mexicana de Bolivia, ¿no existen los teléfonos ni los correos electrónicos?, ¿para que ir a una embajada donde hay fugados del gobierno de Evo Morales?.
Como poco, hay que ser muy tonto para acudir a un lugar así, mucho más, cuando el actual gobierno de Bolivia está empezando a investigar el desvío de dinero publico a partidos y gobiernos extranjeros, y que uno de esos partidos es el socio preferente del actual gobierno en funciones español. Curiosamente, esas casualidades que tiene la vida, uno de los integrantes de ese partido investigado, fue quien facilitó las negociaciones con el gobierno boliviano en el asunto del asilo a Julian Asange en la embajada Boliviana en Londres. ¿Nos sorprende que el actual gobierno Boliviano tenga la mosca detrás de la oreja?.
Todo lo anteriormente citado, no pone en duda en ningún momento la profesionalidad de los miembros de seguridad de la embajada española, pero si y mucho, las de sus mandos directos e indirectos de la propia embajada y ministerios correspondientes.
El asunto cuando menos es bastante extraño.
Entiendo que un escolta oculte su identidad en países donde el mero conocimiento de su nacionalidad, raza o religión, puedan implicar un riesgo elevado a su seguridad, como podría ser el caso de Irak o similares. Incluso en los lugares en los que sea necesario preservar su identidad para poder trabajar de incognito y obtener información, ¿pero eso es extrapolable a Bolivia?. Honestamente creo que no, y no me creo que los GEO vayan de esa guisa en Francia, Argentina y mucho menos en USA.
Pero lo que menos entiendo, es que demonios hace la encargada de negocios de la embajada española, que en esos momentos ejercía de embajadora suplente, reuniéndose en la embajada mexicana de Bolivia, ¿no existen los teléfonos ni los correos electrónicos?, ¿para que ir a una embajada donde hay fugados del gobierno de Evo Morales?.
Como poco, hay que ser muy tonto para acudir a un lugar así, mucho más, cuando el actual gobierno de Bolivia está empezando a investigar el desvío de dinero publico a partidos y gobiernos extranjeros, y que uno de esos partidos es el socio preferente del actual gobierno en funciones español. Curiosamente, esas casualidades que tiene la vida, uno de los integrantes de ese partido investigado, fue quien facilitó las negociaciones con el gobierno boliviano en el asunto del asilo a Julian Asange en la embajada Boliviana en Londres. ¿Nos sorprende que el actual gobierno Boliviano tenga la mosca detrás de la oreja?.
Todo lo anteriormente citado, no pone en duda en ningún momento la profesionalidad de los miembros de seguridad de la embajada española, pero si y mucho, las de sus mandos directos e indirectos de la propia embajada y ministerios correspondientes.