Mensaje por greyghost » 09 Jul 2019 18:20
El problema de compararlo con Rubianes, es que Rubianes nunca se mostró de forma natural. Según sus amigos nunca supieron que era lo que realmente pensaba, ni cuales eran sus sentimientos, tal y como explicaba el propio Joan Lluis Bozzo, siendo además un personaje bastante oscuro, esquivo y desabrido cuando no estaba encima de un escenario o delante de una cámara, eso y su manera de expresarse muy provocadora, a veces histriónica, otras maleducada, a pesar de su talento como monologuista, es lo que lo diferenciaban de Arturo Fernández.
Tampoco hay que llamarse a engaños. Si Rubianes aún viviese y llevase varias temporadas representando en Madrid, lo mas seguro, es que hubiera dicho lo mismo que dijo sobre España, proyectandolo contra Podemos, Vox o el nacionalismo independentista, por lo que los que hoy lo idolatran por sus ultimas y desafortunadas expresiones, tal vez hablarían pestes sobre el, tal y como se han soltado sobre Serrat o Raimón .
Arturo Fernández pese a la diferencia de registros, solo sería comparable al inolvidable Saza o a la maravillosa Mary Santpere, a la cual se le ha ninguneado tener calle o plaza, teniendo una birria de placa en las ramblas. Rubianes simplemente jugaba en otra liga.
El problema de compararlo con Rubianes, es que Rubianes nunca se mostró de forma natural. Según sus amigos nunca supieron que era lo que realmente pensaba, ni cuales eran sus sentimientos, tal y como explicaba el propio Joan Lluis Bozzo, siendo además un personaje bastante oscuro, esquivo y desabrido cuando no estaba encima de un escenario o delante de una cámara, eso y su manera de expresarse muy provocadora, a veces histriónica, otras maleducada, a pesar de su talento como monologuista, es lo que lo diferenciaban de Arturo Fernández.
Tampoco hay que llamarse a engaños. Si Rubianes aún viviese y llevase varias temporadas representando en Madrid, lo mas seguro, es que hubiera dicho lo mismo que dijo sobre España, proyectandolo contra Podemos, Vox o el nacionalismo independentista, por lo que los que hoy lo idolatran por sus ultimas y desafortunadas expresiones, tal vez hablarían pestes sobre el, tal y como se han soltado sobre Serrat o Raimón .
Arturo Fernández pese a la diferencia de registros, solo sería comparable al inolvidable Saza o a la maravillosa Mary Santpere, a la cual se le ha ninguneado tener calle o plaza, teniendo una birria de placa en las ramblas. Rubianes simplemente jugaba en otra liga.