Mensaje por oscashooter » 09 Feb 2019 07:50
A ver, compañeros, salvando lo evidente: el deber de vallado, taponado, sellado... lo cierto es que el peligro siempre está ahí, y que una cantera, una obra en construcción, un risco en el monte, una barandilla que es baja y tiene huecos ante un barranco o riera, un canal o una acequia, un edificio en ruinas, un árbol del parque que está hueco por dentro, un cartel publicitario a merced del viento... la lista sería interminable, son sin duda entornos peligrosos. Todavía hay que sumar, y no es tema baladí, el peligro que supone la utilización de bicis, patines, etc "a saco" en cualquier entorno y de manera poco consciente.
No obstante, lo que sí procede es señalar un par de aspectos:
- Todo lo que sea un peligro potencial cierto y esté en las manos de quien fuere conjurarlo, debe hacerlo.
- Los niños, sobre todo los pequeños, requieren una labor exquisita de atención, cuidado y vigilancia por su progenitores y todo adulto que esté con ellos.
Hay accidentes, tragedias, inevitables... pero el deber de atención y cuidado y las más elementales reglas de seguridad, desde luego, contribuyen a evitar muchas desgracias
A ver, compañeros, salvando lo evidente: el deber de vallado, taponado, sellado... lo cierto es que el peligro siempre está ahí, y que una cantera, una obra en construcción, un risco en el monte, una barandilla que es baja y tiene huecos ante un barranco o riera, un canal o una acequia, un edificio en ruinas, un árbol del parque que está hueco por dentro, un cartel publicitario a merced del viento... la lista sería interminable, son sin duda entornos peligrosos. Todavía hay que sumar, y no es tema baladí, el peligro que supone la utilización de bicis, patines, etc "a saco" en cualquier entorno y de manera poco consciente.
No obstante, lo que sí procede es señalar un par de aspectos:
- Todo lo que sea un peligro potencial cierto y esté en las manos de quien fuere conjurarlo, debe hacerlo.
- Los niños, sobre todo los pequeños, requieren una labor exquisita de atención, cuidado y vigilancia por su progenitores y todo adulto que esté con ellos.
Hay accidentes, tragedias, inevitables... pero el deber de atención y cuidado y las más elementales reglas de seguridad, desde luego, contribuyen a evitar muchas desgracias