Mensaje por nonick » 05 Jun 2008 09:42
Para los que sepais quien era Richard Feynman... no necesitais nada mas, para los que no, decir que fue uno de los mayores cientificos de la historia y una de las mentes mas prodigiosas que han existido, del que se conocen muchas anecdotas; algunas de ellas relatadas por el, como esta que sale en el libro "esta usted de broma sr. Feynman?" sobre como fue rechazado por el servicio de reclutamiento del ejercito USA por loco... impagable
Feynman va al loquero
Lo que le sucedió al físico Richard Feynman (Informe minoritario, El jardinero fiel de Stalin) cuando acudió al examen médico para decidir si era apto para el ejército habría encantado sin duda a Rosenhan. Feynman fue una de las mentes más lúcidas del siglo XX y un científico de primera línea. Fue llamado a filas ya que la ocupación de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial requería de una fuerza importante. Pero antes de ingresar en el ejército, todos los reclutas debían pasar un examen médico. Y esto incluía también un examen psiquiátrico.
Las conversaciones de Feynman con los psiquiatras están recogidas en sus memorias "¿Está usted de broma, sr. Feynman?" y, la verdad, no tienen precio. Aquí reproduzco algunas de ellas:
Tomo asiento frente a él, en la mesa, y el psiquiatra empieza a ojear mis papeles, "¡Hola, Dick! -me dice con voz alegre-. ¿Dónde trabajas?"
Yo estoy pensand: "¿Quién se cree este tío que es para llamarme por mi nombre de pila?" Y respondó fríamente: "Schnectady"
[...]
"¿Crees que la gente va por ahí hablando de ti?", me pregunta en voz baja y con tono serio.
Yo me animo y contestó en seguida: "¡Desde luego! Cuando voy a casa de mi madre no hace más que contarme lo que sus amigas dicen de mí" Pero el tío no está escuchando mi explicación. En cambio, se pone a anotar algo en mi papel.
Después en tono grave e igualmente serio, me dice: "¿Te parece que la gente se te queda mirando?"
Estoy a punto de decir que no, cuando va él y añade: "Por ejemplo, ¿crees que alguno de los chicos que esperan en los bancos está mirándote ahora?"
[...]
"Psé. Creo que habrá un par de ellos mirándonos"
El me dice: "Bueno, vuélvete y compruébalo", ¡pero él no se molesta siquiera en averiguarlo él mismo!
Me vuelvo, y no falla, dos tíos mirándonos. Así que los señaló y digo: "Sí, nos está mirando aquél y también aquél otro" Y, claro, cuando me vuelvo y los señaló los demás empiezan a mirarnos también, así que digo: "Y ahora también aquél, y el otro, y el de más allá...¡ahora todos!" Pero el psico no se molesta en levantar la vista y mirar. Está ocupado en escribir más cosas en mi papel.
[...]
"¿Habla usted solo, consigo mismo?" me dice.
"Pues sí. A veces, cuando me estoy afeitando o pensando; a veces, pero muy de cuando en cuando." Sigue escribiendo cosas en mi informe.
[...]
"¿Cree usted en lo supranormal?"
Respondo: "No se que es "lo supernormal"
"¿Cómo? ¿Es usted doctor en física y no sabe lo que es lo supernormal?"
"Exactamente"
"Es lo que sir Oliver Lodge y su escuela defienden"
No es que fuera de gran ayuda pero ya sabía de que se trataba. "Usted se refiere a lo sobrenatural"
"Puede llamarlo así si lo desea"
"Perfectamente, lo haré"
"¿Cree usted en la telepatía mental?"
"Yo no. ¿Usted sí?"
"Bueno, procuro mantener la mente en disposición receptiva"
"¿Cómo? ¿Un psiquiatra como usted, en disposición receptiva? ¡Ja!"
El diálogo siguió así durante largo rato.
Ya casi al final de la entrevista me dice: "¿Qué valor da usted a la vida?"
"Sesenta y cuatro."
"¿Por qué ha dicho usted sesenta y cuatro?"
"¿Pues en cuánto supone usted que se debe medir el valor de la vida?"
"¡NO! ¡Lo que quiero saber es por qué ha dicho usted sesenta y cuatro y no setenta y tres, por ejemplo!"
"Aunque yo le hubiera dicho setenta y tres, usted, me habría hecho la misma pregunta"
Para los que sepais quien era Richard Feynman... no necesitais nada mas, para los que no, decir que fue uno de los mayores cientificos de la historia y una de las mentes mas prodigiosas que han existido, del que se conocen muchas anecdotas; algunas de ellas relatadas por el, como esta que sale en el libro "esta usted de broma sr. Feynman?" sobre como fue rechazado por el servicio de reclutamiento del ejercito USA por loco... impagable
[b]Feynman va al loquero
Lo que le sucedió al físico Richard Feynman (Informe minoritario, El jardinero fiel de Stalin) cuando acudió al examen médico para decidir si era apto para el ejército habría encantado sin duda a Rosenhan. Feynman fue una de las mentes más lúcidas del siglo XX y un científico de primera línea. Fue llamado a filas ya que la ocupación de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial requería de una fuerza importante. Pero antes de ingresar en el ejército, todos los reclutas debían pasar un examen médico. Y esto incluía también un examen psiquiátrico.
Las conversaciones de Feynman con los psiquiatras están recogidas en sus memorias "¿Está usted de broma, sr. Feynman?" y, la verdad, no tienen precio. Aquí reproduzco algunas de ellas:
Tomo asiento frente a él, en la mesa, y el psiquiatra empieza a ojear mis papeles, "¡Hola, Dick! -me dice con voz alegre-. ¿Dónde trabajas?"
Yo estoy pensand: "¿Quién se cree este tío que es para llamarme por mi nombre de pila?" Y respondó fríamente: "Schnectady"
[...]
"¿Crees que la gente va por ahí hablando de ti?", me pregunta en voz baja y con tono serio.
Yo me animo y contestó en seguida: "¡Desde luego! Cuando voy a casa de mi madre no hace más que contarme lo que sus amigas dicen de mí" Pero el tío no está escuchando mi explicación. En cambio, se pone a anotar algo en mi papel.
Después en tono grave e igualmente serio, me dice: "¿Te parece que la gente se te queda mirando?"
Estoy a punto de decir que no, cuando va él y añade: "Por ejemplo, ¿crees que alguno de los chicos que esperan en los bancos está mirándote ahora?"
[...]
"Psé. Creo que habrá un par de ellos mirándonos"
El me dice: "Bueno, vuélvete y compruébalo", ¡pero él no se molesta siquiera en averiguarlo él mismo!
Me vuelvo, y no falla, dos tíos mirándonos. Así que los señaló y digo: "Sí, nos está mirando aquél y también aquél otro" Y, claro, cuando me vuelvo y los señaló los demás empiezan a mirarnos también, así que digo: "Y ahora también aquél, y el otro, y el de más allá...¡ahora todos!" Pero el psico no se molesta en levantar la vista y mirar. Está ocupado en escribir más cosas en mi papel.
[...]
"¿Habla usted solo, consigo mismo?" me dice.
"Pues sí. A veces, cuando me estoy afeitando o pensando; a veces, pero muy de cuando en cuando." Sigue escribiendo cosas en mi informe.
[...]
"¿Cree usted en lo supranormal?"
Respondo: "No se que es "lo supernormal"
"¿Cómo? ¿Es usted doctor en física y no sabe lo que es lo supernormal?"
"Exactamente"
"Es lo que sir Oliver Lodge y su escuela defienden"
No es que fuera de gran ayuda pero ya sabía de que se trataba. "Usted se refiere a lo sobrenatural"
"Puede llamarlo así si lo desea"
"Perfectamente, lo haré"
"¿Cree usted en la telepatía mental?"
"Yo no. ¿Usted sí?"
"Bueno, procuro mantener la mente en disposición receptiva"
"¿Cómo? ¿Un psiquiatra como usted, en disposición receptiva? ¡Ja!"
El diálogo siguió así durante largo rato.
Ya casi al final de la entrevista me dice: "¿Qué valor da usted a la vida?"
"Sesenta y cuatro."
"¿Por qué ha dicho usted sesenta y cuatro?"
"¿Pues en cuánto supone usted que se debe medir el valor de la vida?"
"¡NO! ¡Lo que quiero saber es por qué ha dicho usted sesenta y cuatro y no setenta y tres, por ejemplo!"
"Aunque yo le hubiera dicho setenta y tres, usted, me habría hecho la misma pregunta"[/b]