Mensaje por Hoplon » 02 Nov 2018 13:27
Hace unos días tuve un arranque de caridad, y nunca fue tan verdadero el dicho de que "por la caridad entra la peste", o al menos, si no tanto, si se puede afirmar que toda buena acción tiene su justo castigo.
Tengo unos cuantos electrodomésticos nuevecitos almacenados en una nave, cogiendo polvo. Hace una semana un amigo me comento que Fulano, un conocido común, que no llega a ser amigo mío, aunque nos hemos tomado un par de cañas juntos, andaba sin frigorífico, se le había roto el suyo y no tenía dinero para otro. Yo le dije a mi amigo que le llevaría uno de los míos si el interesado pagaba el porte, y mi amigo me dijo que había hablado con Fulano, y que estaba de acuerdo. Me molesté en gestionar (y pagar) la entrega, incluso cuadrando horarios y acudiendo a ella: cuando llegamos a la casa no estaba el receptor, había ido a abrir su hermana, yo dejé el frigorífico, un combi nuevo y con garantía y antiescarcha, e incluso, como vimos al llegar que le pillaba mal el sentido de apertura, pagué un poco más por cambiar el sentido de abrir la puerta y montar los tiradores: en total, el combi, que es cierto que lo tenía almacenado pero en fin, era mío, y 50 € de porte y otros 10 de cambiar puerta y montarle los tiradores. Incluso llevaron el trasto roto al punto limpio.
Luego llamo al menda por teléfono y le digo que todo habían sido 60 €, y me dice (intento ser textual):-"Oye, lo cierto es que yo a ti no te había pedido nada ¿verdad?". Y se quedó tan ancho. Lo único que puedo hacer es contárselo al amigo común y a un par de conocidos para que tomen nota. Tomad nota también vosotros, si queréis.
A mi hermana le pasó algo parecido, aunque menos gravoso: tiene una sillita infantil de coche de cuando su hija era pequeña, y una compañera de trabajo que ha tenido una hija se la pidió: hay que tener en cuenta que una silla de calidad, y homologada, aunque no sea de marca, rondará los cien euros mas o menos. Pues mi hermana fue a casa de nuestra madre, porque la sillita estaba guardada allí en el sótano, la desembaló, porque estaba protegida por plástico de burbujas y una caja de cartón, y la echó al coche y la llevó al trabajo. Al día siguiente se la ofreció a la amiga, bajan a verla, y le dice la amiga: -"pero tía, es rosa"; y le dice mi hermana: -"si, claro, rosa, de niña". Y la amiga le dijo: -"es horrible (sic), tía, no la quiero", y ahí se quedo la cosa, molestias y viajes (y comprar más plástico de burbujas y otra caja, porque las había tirado) para nada.
Hace unos días tuve un arranque de caridad, y nunca fue tan verdadero el dicho de que "por la caridad entra la peste", o al menos, si no tanto, si se puede afirmar que toda buena acción tiene su justo castigo.
Tengo unos cuantos electrodomésticos nuevecitos almacenados en una nave, cogiendo polvo. Hace una semana un amigo me comento que Fulano, un conocido común, que no llega a ser amigo mío, aunque nos hemos tomado un par de cañas juntos, andaba sin frigorífico, se le había roto el suyo y no tenía dinero para otro. Yo le dije a mi amigo que le llevaría uno de los míos si el interesado pagaba el porte, y mi amigo me dijo que había hablado con Fulano, y que estaba de acuerdo. Me molesté en gestionar (y pagar) la entrega, incluso cuadrando horarios y acudiendo a ella: cuando llegamos a la casa no estaba el receptor, había ido a abrir su hermana, yo dejé el frigorífico, un combi nuevo y con garantía y antiescarcha, e incluso, como vimos al llegar que le pillaba mal el sentido de apertura, pagué un poco más por cambiar el sentido de abrir la puerta y montar los tiradores: en total, el combi, que es cierto que lo tenía almacenado pero en fin, era mío, y 50 € de porte y otros 10 de cambiar puerta y montarle los tiradores. Incluso llevaron el trasto roto al punto limpio.
Luego llamo al menda por teléfono y le digo que todo habían sido 60 €, y me dice (intento ser textual):-"Oye, lo cierto es que yo a ti no te había pedido nada ¿verdad?". Y se quedó tan ancho. Lo único que puedo hacer es contárselo al amigo común y a un par de conocidos para que tomen nota. Tomad nota también vosotros, si queréis.
A mi hermana le pasó algo parecido, aunque menos gravoso: tiene una sillita infantil de coche de cuando su hija era pequeña, y una compañera de trabajo que ha tenido una hija se la pidió: hay que tener en cuenta que una silla de calidad, y homologada, aunque no sea de marca, rondará los cien euros mas o menos. Pues mi hermana fue a casa de nuestra madre, porque la sillita estaba guardada allí en el sótano, la desembaló, porque estaba protegida por plástico de burbujas y una caja de cartón, y la echó al coche y la llevó al trabajo. Al día siguiente se la ofreció a la amiga, bajan a verla, y le dice la amiga: -"pero tía, es rosa"; y le dice mi hermana: -"si, claro, rosa, de niña". Y la amiga le dijo: -"es horrible (sic), tía, no la quiero", y ahí se quedo la cosa, molestias y viajes (y comprar más plástico de burbujas y otra caja, porque las había tirado) para nada.