Mensaje por kenpo » 07 May 2008 21:24
Lewis, con quien formó pareja artística durante diez años, creyó ver en Dino a una especie de hermano de sangre, pese a las malas relaciones que mantuvo siempre con él, y aún fue más lejos y se atrevió incluso a comentárselo una vez en persona, pero como ya imaginaréis no podía estar más equivocado, y la respuesta de Dino fue de las que nunca se olvidan: "Puedes hablar de amor todo lo que quieras, pero tú para mí sólo eres un signo de dólar", contundente ¿no?, y sin embargo Lewis no se dio por aludido. Años después, cuando Frank Sinatra sorprendió a Lewis en un acto benéfico, invitando de forma inesperada a Dean, tras una larga etapa de incomunicación entre ambos, el cómico judío volvió a hacerse ilusiones, y al cabo de unos días le envió un par de cartas a Dean ofreciéndole de nuevo su amistad, cartas que obviamente jamás serían contestadas. Un rechazo similar obtuvo el propio Sinatra por parte de Dean en varias ocasiones. El primer gran chasco lo sufrió cuando cortó su relación con el casino Sands de Las Vegas. Frank era socio honorario del Sands, propiedad de la Mafia, y Dean poseía también un pequeño porcentaje del local. Pues bien, cuando Frank se apartó del casino, por problemas de comunicación con los restantes socios, dio por hecho que Dean valoraría más la amistad con él que su porcentaje del Sands, y se equivocó: Dean mantuvo sus tratos con el local e ignoró el berrinche de Sinatra. Ese detalle daría lugar a una pequeña guerra fría entre ambos, promovida por Sinatra, que llegó a su fin cuando La Voz empezó a echar de menos a su colega e hizo las paces con él, más grave fue su siguiente encontronazo, ya en la recta final de la carrera de Dean. El incidente tuvo lugar en la gira americana que hicieron Frank, Sammy Davis Jr. y Dino a finales de los 80. La idea de revivir las viejas glorias del Rat Pack fue, naturalmente, de Frank; ese tipo de iniciativas nunca salían de la mente de Dino, ¡imaginad el trastorno que supondría para él organizar algo!, ¡tendría que hacer llamadas telefónicas!, ¡reunirse con gente!. Frank queria sacar de su burbuja a Dino, que se hallaba totalmente hundido a causa de la muerte de uno de sus hijos, y montó ese tour nostálgico con mucha ilusión, confiando en que todo fuese igual que antes. Era una idea muy romántica: girarían por toda la nación en tren, acompañados por su ejército de sirvientes, músicos, managers y demás. Sin embargo, Dino no estaba para tours. En las primeras fechas cantó mal, se comportó groseramente con el público, lanzándoles colillas desde el escenario con muy mala hostia, y cuando Sinatra le llamó la atención, simplemente abandonó la gira. Al final, Frank y Sammy reclutarían a Liza Minelli para finalizar el tour, y posteriormente lanzarían un video con las mejores filmaciones de los shows que hicieron junto a Liza (en España se tituló "El Gran Show". El carácter afable de Dean confundió una y otra vez a tipos como Sinatra y Lewis, que le tomaron por un individuo manejable y fácil de tratar, un error de apreciación lógico, ya que ése era el efecto que provocaba en todo el mundo. A Dean le gustaba dejarse llevar hasta cierto punto: le seguía el juego a Sinatra siempre y cuando no se pusiese excesivamente pesado; trabajó con Lewis, aceptando ser la figura gris del dúo (todos los críticos ponían por las nubes a Lewis y menospreciaban la labor de Dean) hasta que el pequeno Jerry perdió el control de su ego...
Lewis, con quien formó pareja artística durante diez años, creyó ver en Dino a una especie de hermano de sangre, pese a las malas relaciones que mantuvo siempre con él, y aún fue más lejos y se atrevió incluso a comentárselo una vez en persona, pero como ya imaginaréis no podía estar más equivocado, y la respuesta de Dino fue de las que nunca se olvidan: "Puedes hablar de amor todo lo que quieras, pero tú para mí sólo eres un signo de dólar", contundente ¿no?, y sin embargo Lewis no se dio por aludido. Años después, cuando Frank Sinatra sorprendió a Lewis en un acto benéfico, invitando de forma inesperada a Dean, tras una larga etapa de incomunicación entre ambos, el cómico judío volvió a hacerse ilusiones, y al cabo de unos días le envió un par de cartas a Dean ofreciéndole de nuevo su amistad, cartas que obviamente jamás serían contestadas. Un rechazo similar obtuvo el propio Sinatra por parte de Dean en varias ocasiones. El primer gran chasco lo sufrió cuando cortó su relación con el casino Sands de Las Vegas. Frank era socio honorario del Sands, propiedad de la Mafia, y Dean poseía también un pequeño porcentaje del local. Pues bien, cuando Frank se apartó del casino, por problemas de comunicación con los restantes socios, dio por hecho que Dean valoraría más la amistad con él que su porcentaje del Sands, y se equivocó: Dean mantuvo sus tratos con el local e ignoró el berrinche de Sinatra. Ese detalle daría lugar a una pequeña guerra fría entre ambos, promovida por Sinatra, que llegó a su fin cuando La Voz empezó a echar de menos a su colega e hizo las paces con él, más grave fue su siguiente encontronazo, ya en la recta final de la carrera de Dean. El incidente tuvo lugar en la gira americana que hicieron Frank, Sammy Davis Jr. y Dino a finales de los 80. La idea de revivir las viejas glorias del Rat Pack fue, naturalmente, de Frank; ese tipo de iniciativas nunca salían de la mente de Dino, ¡imaginad el trastorno que supondría para él organizar algo!, ¡tendría que hacer llamadas telefónicas!, ¡reunirse con gente!. Frank queria sacar de su burbuja a Dino, que se hallaba totalmente hundido a causa de la muerte de uno de sus hijos, y montó ese tour nostálgico con mucha ilusión, confiando en que todo fuese igual que antes. Era una idea muy romántica: girarían por toda la nación en tren, acompañados por su ejército de sirvientes, músicos, managers y demás. Sin embargo, Dino no estaba para tours. En las primeras fechas cantó mal, se comportó groseramente con el público, lanzándoles colillas desde el escenario con muy mala hostia, y cuando Sinatra le llamó la atención, simplemente abandonó la gira. Al final, Frank y Sammy reclutarían a Liza Minelli para finalizar el tour, y posteriormente lanzarían un video con las mejores filmaciones de los shows que hicieron junto a Liza (en España se tituló "El Gran Show". El carácter afable de Dean confundió una y otra vez a tipos como Sinatra y Lewis, que le tomaron por un individuo manejable y fácil de tratar, un error de apreciación lógico, ya que ése era el efecto que provocaba en todo el mundo. A Dean le gustaba dejarse llevar hasta cierto punto: le seguía el juego a Sinatra siempre y cuando no se pusiese excesivamente pesado; trabajó con Lewis, aceptando ser la figura gris del dúo (todos los críticos ponían por las nubes a Lewis y menospreciaban la labor de Dean) hasta que el pequeno Jerry perdió el control de su ego...