Mensaje por escarpia » 03 May 2008 21:29
Mi estimada replicante.
Me encantan los pepinillos agridulces.
Solo con vinagre, la verdad es que no lo he probado nunca.
Entre el limón y el vinagre voy a terminar más ácido que Albert Hofmann.
Los Orientales siempre intentan combinar los dos sabores.
A la hora de escribirte el mensaje, por cierto preciosa historia Zen, ya llevaba horas de combate en el foro.
Ya conoces mi estilo limón.
El bambú es a la cultura Japonesa, lo que el cáñamo a nuestra cultura.
No me refiero a sus cualidades lúdicas, que las tiene, el bambú no.
Fue durante milenios la mejor fibra natural que tuvo la humanidad.
Hasta que los Americanos deciden potencial el algodón.
La mejor forma, presentarlo como una droga de emigrantes mexicanos.
Hay una serie de cortos que le proyectaban a la población sobre su uso que son una de las manipulaciones más burdas que he visto jamas.
Consiguieron prohibirlo y con ello desapareció incluido nuestro País, toda una industria que había proveido a las clases más desfavorecida de calzado, aparejos, comida para las aves, etc.
En la segunda guerra mundial, levantaron la prohibición de su cultivo, se necesitaba su fibra para los militares, que utilizaron como correajes, paracaídas......., terminada la guerra vuelta a su prohibición a nivel planetario.
En fin en la lentitud del bambú Japonés, como esos lacados que necesitan años para cubrir unos centímetros, o la fuerza y vigor del cáñamo para crecer rápido y cubrir nuestras necesidades.
Posiblemente ni tan dulce, ni tan agrio, el equilibrio esta en los pepinillos agridulce.
Ya no tengo edad para fumar cigarros de la risa.
Y al precio que están los habanos me vas a tener que mandar la receta para poder fumar pepinillos.
Ya mi abuelo tuvo que fumar hojas de lechuga en la guerra civil, sabia que la situación económica no era muy buena, pero es peor de lo que pensaba.
Recibe un cordial saludo.
P.D. Siendo un admirador de su forma clásica de pintura, con sus pastillas de tinta negra, Sumi-E , no pusimos nada en nuestro cuadro favorito.
Mi estimada replicante.
Me encantan los pepinillos agridulces.
Solo con vinagre, la verdad es que no lo he probado nunca.
Entre el limón y el vinagre voy a terminar más ácido que Albert Hofmann.
Los Orientales siempre intentan combinar los dos sabores.
A la hora de escribirte el mensaje, por cierto preciosa historia Zen, ya llevaba horas de combate en el foro.
Ya conoces mi estilo limón.
El bambú es a la cultura Japonesa, lo que el cáñamo a nuestra cultura.
No me refiero a sus cualidades lúdicas, que las tiene, el bambú no.
Fue durante milenios la mejor fibra natural que tuvo la humanidad.
Hasta que los Americanos deciden potencial el algodón.
La mejor forma, presentarlo como una droga de emigrantes mexicanos.
Hay una serie de cortos que le proyectaban a la población sobre su uso que son una de las manipulaciones más burdas que he visto jamas.
Consiguieron prohibirlo y con ello desapareció incluido nuestro País, toda una industria que había proveido a las clases más desfavorecida de calzado, aparejos, comida para las aves, etc.
En la segunda guerra mundial, levantaron la prohibición de su cultivo, se necesitaba su fibra para los militares, que utilizaron como correajes, paracaídas......., terminada la guerra vuelta a su prohibición a nivel planetario.
En fin en la lentitud del bambú Japonés, como esos lacados que necesitan años para cubrir unos centímetros, o la fuerza y vigor del cáñamo para crecer rápido y cubrir nuestras necesidades.
Posiblemente ni tan dulce, ni tan agrio, el equilibrio esta en los pepinillos agridulce.
Ya no tengo edad para fumar cigarros de la risa.
Y al precio que están los habanos me vas a tener que mandar la receta para poder fumar pepinillos.
Ya mi abuelo tuvo que fumar hojas de lechuga en la guerra civil, sabia que la situación económica no era muy buena, pero es peor de lo que pensaba.
Recibe un cordial saludo.
P.D. Siendo un admirador de su forma clásica de pintura, con sus pastillas de tinta negra, Sumi-E , no pusimos nada en nuestro cuadro favorito.