Mensaje por waikinin » 04 Oct 2012 11:39
La autoridad que incoa el expediente (es decir, quien ordena que se inicie) es la Subdelegación del Gobierno.
En esa incoación, se nombra instructor del expediente sancionador, que es un mando de la Guardia Civil (normalmente teniente o capitán) que está a cargo de la Unidad de Gestión de Expediente (o Administrativa) de la Zona.
Éste lleva a cabo la instrucción del expediente y propone la sanción, atendiendo a los hechos denunciados. Esa proposición de sanción, es elevada a la Subdelegación del Gobierno, que para cambiar la propuesta del instructor tiene que obtener nuevos informes que justifiquen su cambio de criterio, pues en otro caso, estaríamos ante una prevaricación.
Supongo que el mando de la Guardia Civil habrá cumplido lo que le han ordenado, es decir, que se imponga una sanción de 150 €. Indudablemente, atendiendo a chanchullos políticos.
Y por eso, mi cabreo, porque al final, los funcionarios que deben estar al servicio del ciudadano, únicamente lo están al de los políticos. Y si eres un pobre ciudadano que no conoce a nadie y paga sus impuestos, te plantan una sanción de la leche y te vas olvidando de las armas.
Pero si eres DON o EXCELENCIA, entonces, queda en nada o en casi nada.
Y esto sucede porque los empleados públicos se prestan a ello.
El problema es que si no se prestan, les apartan, les aíslan y no ascienden en su vida. Pero si todos lo hicieran, otro gallo cantaría, y quizás, no estaríamos en España como estamos.
La autoridad que incoa el expediente (es decir, quien ordena que se inicie) es la Subdelegación del Gobierno.
En esa incoación, se nombra instructor del expediente sancionador, que es un mando de la Guardia Civil (normalmente teniente o capitán) que está a cargo de la Unidad de Gestión de Expediente (o Administrativa) de la Zona.
Éste lleva a cabo la instrucción del expediente y propone la sanción, atendiendo a los hechos denunciados. Esa proposición de sanción, es elevada a la Subdelegación del Gobierno, que para cambiar la propuesta del instructor tiene que obtener nuevos informes que justifiquen su cambio de criterio, pues en otro caso, estaríamos ante una prevaricación.
Supongo que el mando de la Guardia Civil habrá cumplido lo que le han ordenado, es decir, que se imponga una sanción de 150 €. Indudablemente, atendiendo a chanchullos políticos.
Y por eso, mi cabreo, porque al final, los funcionarios que deben estar al servicio del ciudadano, únicamente lo están al de los políticos. Y si eres un pobre ciudadano que no conoce a nadie y paga sus impuestos, te plantan una sanción de la leche y te vas olvidando de las armas.
Pero si eres DON o EXCELENCIA, entonces, queda en nada o en casi nada.
Y esto sucede porque los empleados públicos se prestan a ello.
El problema es que si no se prestan, les apartan, les aíslan y no ascienden en su vida. Pero si todos lo hicieran, otro gallo cantaría, y quizás, no estaríamos en España como estamos.