Hola. Básicamente de acuerdo con Brubaker.
El campo se abandona, corzos y jabalíes abundan y los lobos llevan ya bastantes años en franca expansión. Tienen muy buenas poblaciones en todo el cuadrante noroeste y siguen avanzando (Comunidad de Madrid, Cáceres, Sierra Morena...) lo cual creo que es una gran noticia.
El problema está en las zonas con ganadería extensiva donde hace siglos que la “empresa” ganadera (sí, empresa, como Greenpeace) se ha organizado en ausencia de lobos, y hablamos de decenas, a veces cientos de vacas, potros, ovejas, etc... (no de patos, perros y gallinas). Muchas veces es imposible guardar y volver a distribuir y vigilar personalente ese ganado cada día, a no ser que queramos pagar al chuletón a 200 euros el kilo (que me da a mí que no). Os recuerdo que no estamos en la edad media y que un pastor no se puede contratar por un plato de sopa y una cama de paja. Ahora quieren vacaciones y no sé qué de la seguridad social y las pagas extras y un tal convenio
En estas zonas el lobo tienen que dejar de ser tratado como el amigo Lobo del Dr. Rodríguez de la Fuente. Ya no está en peligro (en gran medida gracias a él

), ya no se le envenena ni persigue con lazos, cepos y escopetas en cada rincón del monte. Ahora es una especie sin problemas de conservación y tremendamente conflictiva, y como tal ha de ser tratada, con orden pero con firmeza, y estoy hablando de caza correctamente gestionada.
El problema es que las administraciones están atenazadas por ecologistas de pancarta, que siempre han resultado más del gusto de los votantes que los cazadores (siempre los malos en los dibujos animados), y al final el pato lo termina pagando silenciosamente el ganadero.
El ganadero conoce el campo mejor que el seprona, los políticos y los ecologistas juntos. No va a consentir que su familia se quede sin pan. Casi acabó con los lobos en el siglo XX y volverá a hacerlo en el XXI si no nos dejamos de bonitas palabras. El lobo es un magnífico depredador. No es posible dejarle a sus anchas salvo en las zonas donde no cause conflictos con nuestros intereses irrenunciables.
Se matan lobos cada noche, de eso no os quepa duda. En mi opinión lo que hay que decidir es si lo preferimos así o preferimos hacerlo de forma ordenada, con beneficios para las zonas loberas y para el propio lobo. La época de las subvenciones se acabó. Yo me niego a pagar vacas muertas cada día. Hay otros caminos menos bucólicos pero mucho más racionales.
Perdón por el tocho
Saludos
Hola. Básicamente de acuerdo con Brubaker.
El campo se abandona, corzos y jabalíes abundan y los lobos llevan ya bastantes años en franca expansión. Tienen muy buenas poblaciones en todo el cuadrante noroeste y siguen avanzando (Comunidad de Madrid, Cáceres, Sierra Morena...) lo cual creo que es una gran noticia.
El problema está en las zonas con ganadería extensiva donde hace siglos que la “empresa” ganadera (sí, empresa, como Greenpeace) se ha organizado en ausencia de lobos, y hablamos de decenas, a veces cientos de vacas, potros, ovejas, etc... (no de patos, perros y gallinas). Muchas veces es imposible guardar y volver a distribuir y vigilar personalente ese ganado cada día, a no ser que queramos pagar al chuletón a 200 euros el kilo (que me da a mí que no). Os recuerdo que no estamos en la edad media y que un pastor no se puede contratar por un plato de sopa y una cama de paja. Ahora quieren vacaciones y no sé qué de la seguridad social y las pagas extras y un tal convenio :mrgreen:
En estas zonas el lobo tienen que dejar de ser tratado como el amigo Lobo del Dr. Rodríguez de la Fuente. Ya no está en peligro (en gran medida gracias a él :apla: ), ya no se le envenena ni persigue con lazos, cepos y escopetas en cada rincón del monte. Ahora es una especie sin problemas de conservación y tremendamente conflictiva, y como tal ha de ser tratada, con orden pero con firmeza, y estoy hablando de caza correctamente gestionada.
El problema es que las administraciones están atenazadas por ecologistas de pancarta, que siempre han resultado más del gusto de los votantes que los cazadores (siempre los malos en los dibujos animados), y al final el pato lo termina pagando silenciosamente el ganadero.
El ganadero conoce el campo mejor que el seprona, los políticos y los ecologistas juntos. No va a consentir que su familia se quede sin pan. Casi acabó con los lobos en el siglo XX y volverá a hacerlo en el XXI si no nos dejamos de bonitas palabras. El lobo es un magnífico depredador. No es posible dejarle a sus anchas salvo en las zonas donde no cause conflictos con nuestros intereses irrenunciables.
Se matan lobos cada noche, de eso no os quepa duda. En mi opinión lo que hay que decidir es si lo preferimos así o preferimos hacerlo de forma ordenada, con beneficios para las zonas loberas y para el propio lobo. La época de las subvenciones se acabó. Yo me niego a pagar vacas muertas cada día. Hay otros caminos menos bucólicos pero mucho más racionales.
Perdón por el tocho
Saludos