Mensaje por DaniSP » 24 Jul 2011 21:15
Buena iniciativa, Guyweisz, me alegra que Anarma dé este paso porque la lluvia de improperios hacia las armas no se va a hacer esperar.
Hay que dejar clara a la opinión pública que las armas no matan, matan las personas. En mi casa tengo una escopeta que en la vida ha matado a nadie, y lo más que llegará a matar será gorrinos en el monte con cartuchos de bala. Porque el arma depende de quien la maneje. Cuando el arma se deja tranquila y lejos de asesinos, se comporta perfectamente y con toda formalidad.
Cuando una persona mata, el fallo no es de la herramienta que usa, que en este caso ha sido arma de fuego como pudo haber sido mechero, bate de béisbol, pisapapeles o cuchillo. El fallo es de la sociedad, que no ha sabido crear un entorno que no sea caldo de cultivo para potenciales asesinos cabreados, y que luego no ha sabido identificar a esos potenciales asesinos (y estamos hablando de personas mentalmente desajustadas) para negarles la posibilidad de poseer armas.
Me parece extremadamente infantil creer que un conjunto inanimado e inerte de piezas metálicas y de madera, pueda albergar odio o pueda albergar ganas de matar a alguien. Es la manera más fácil de exculpar al verdadero culpable y no querer ver la raíz del problema, que se encuentra en la mente humana.
Buena iniciativa, Guyweisz, me alegra que Anarma dé este paso porque la lluvia de improperios hacia las armas no se va a hacer esperar.
Hay que dejar clara a la opinión pública que las armas no matan, [b]matan las personas.[/b] En mi casa tengo una escopeta que en la vida ha matado a nadie, y lo más que llegará a matar será gorrinos en el monte con cartuchos de bala. Porque el arma depende de quien la maneje. Cuando el arma se deja tranquila y lejos de asesinos, se comporta perfectamente y con toda formalidad.
Cuando una persona mata, el fallo no es de la herramienta que usa, que en este caso ha sido arma de fuego como pudo haber sido mechero, bate de béisbol, pisapapeles o cuchillo. El fallo es de la sociedad, que no ha sabido crear un entorno que no sea caldo de cultivo para potenciales asesinos cabreados, y que luego no ha sabido identificar a esos potenciales asesinos (y estamos hablando de personas mentalmente desajustadas) para negarles la posibilidad de poseer armas.
Me parece extremadamente infantil creer que un conjunto inanimado e inerte de piezas metálicas y de madera, pueda albergar odio o pueda albergar ganas de matar a alguien. Es la manera más fácil de exculpar al verdadero culpable y no querer ver la raíz del problema, que se encuentra en la mente humana.