Mensaje por Erick » 16 May 2011 22:48
El problema de la regulación actual del airsoft es que no existe tal regulación.
En mi opinión es un error lo que algunos practicantes hacen de cara a "legalizar" en parte su situación, que no es otra cosa que registrar sus réplicas como armas de 4ª categoría en sus respectivos ayuntamientos.
Y digo mas, es un error múltiple, porque de entrada sienta un precedente muy malo el asimilar las RÉPLICAS con armas reales, aunque sea a las de aire comprimido, eso es darle alas a nuestros restrictivos y liberticidas legisladores.
Siguiendo con la idea del error múltiple hay que decir que aunque en la práctica no se cumple, el reglamento de armas dice que que la tarjeta de armas de 4ª categoría solo tiene validez en el municipio en que está expedida, con lo cual a efectos legales seguimos con el culo al aire.
Siguiendo con el asunto de la tarjeta de armas hay que tener en cuenta que para efectuar el registro del "arma" esta tiene que tener número de serie, dato del cual carecen una gran cantidad de estas réplicas, y normalmente la que lo lleva es una imitación de un modelo original y en consecuencia todas las réplicas de dicha marca y modelo llevarán troquelado identico número.
El caso es que el mayor problema del airsoft hoy por hoy no es ya el desconocimiento del juego por parte de las autoridades, de las FYCS o de la ciudadanía, sino la apariencia de las réplicas y de sus practicantes. Estoy convencido de que si nuestros juguetes no se pareciesen tantísimo a las armas reales y la indumentaria de los jugadores fuese un chandal en vez de los equipamientos tácticos habituales otro gallo cantaría.
Por otra parte es un mundillo con mucho descerebrado, no solo chavalería sino adultos que pasan de la treintena y son unos totales insensatos. Lo mejor para evitar problemas es organizar partidas en terrenos debidamente acotados y señalizados, dando aviso previo a las autoridades (ayuntamiento y policía o GC), por supuesto extremar las medidas de seguridad transportando las réplicas desmontadas con las baterías y bombonas de gas separadas del resto de componentes, una bocacha roja o naranja para el transporte y a ser posible no ir vestido por la calle como si fuésemos los ejecutores de bin laden.
La mejor regulaión y normativa es el sentido comun, pecar siempre de prudente y proporcionar toda la información posible a las autoridades de en que consiste el juego, las características de las réplicas, los lugares fechas y horarios de las partidas y número de participantes.
Respecto a las réplicas yo considero que debido a su inocuidad e incapacidad para ser modificadas deberían ser de venta libre para mayores de 16 años.
Un saludo.
El problema de la regulación actual del airsoft es que no existe tal regulación.
En mi opinión es un error lo que algunos practicantes hacen de cara a "legalizar" en parte su situación, que no es otra cosa que registrar sus réplicas como armas de 4ª categoría en sus respectivos ayuntamientos.
Y digo mas, es un error múltiple, porque de entrada sienta un precedente muy malo el asimilar las RÉPLICAS con armas reales, aunque sea a las de aire comprimido, eso es darle alas a nuestros restrictivos y liberticidas legisladores.
Siguiendo con la idea del error múltiple hay que decir que aunque en la práctica no se cumple, el reglamento de armas dice que que la tarjeta de armas de 4ª categoría solo tiene validez en el municipio en que está expedida, con lo cual a efectos legales seguimos con el culo al aire.
Siguiendo con el asunto de la tarjeta de armas hay que tener en cuenta que para efectuar el registro del "arma" esta tiene que tener número de serie, dato del cual carecen una gran cantidad de estas réplicas, y normalmente la que lo lleva es una imitación de un modelo original y en consecuencia todas las réplicas de dicha marca y modelo llevarán troquelado identico número.
El caso es que el mayor problema del airsoft hoy por hoy no es ya el desconocimiento del juego por parte de las autoridades, de las FYCS o de la ciudadanía, sino la apariencia de las réplicas y de sus practicantes. Estoy convencido de que si nuestros juguetes no se pareciesen tantísimo a las armas reales y la indumentaria de los jugadores fuese un chandal en vez de los equipamientos tácticos habituales otro gallo cantaría.
Por otra parte es un mundillo con mucho descerebrado, no solo chavalería sino adultos que pasan de la treintena y son unos totales insensatos. Lo mejor para evitar problemas es organizar partidas en terrenos debidamente acotados y señalizados, dando aviso previo a las autoridades (ayuntamiento y policía o GC), por supuesto extremar las medidas de seguridad transportando las réplicas desmontadas con las baterías y bombonas de gas separadas del resto de componentes, una bocacha roja o naranja para el transporte y a ser posible no ir vestido por la calle como si fuésemos los ejecutores de bin laden.
La mejor regulaión y normativa es el sentido comun, pecar siempre de prudente y proporcionar toda la información posible a las autoridades de en que consiste el juego, las características de las réplicas, los lugares fechas y horarios de las partidas y número de participantes.
Respecto a las réplicas yo considero que debido a su inocuidad e incapacidad para ser modificadas deberían ser de venta libre para mayores de 16 años.
Un saludo.