Mensaje por Hoplon » 30 Sep 2010 10:32
El tratado es clarísimo: posesión de la fortaleza sin soberanía ni aguas territoriales.
Esto sólo se recuperará con una política de defensa seria y carísima, tal vez insostenible para nuestra economía: unas fuerzas armadas de buen nivel que demuestren a Inglaterra en particular y al resto del mundo en general que estamos en condiciones de ocupar un papel serio entre las primeras potencias.
Por supuesto nada de hacer burradas: simplemente que se vea que nos tomamos las cosas en serio, y a la vez que somos un aliado fiable del mundo occidental.
El nuevo buque estratégico es un buen paso adelante, pero aún nos falta.
Entretanto, nada de hacer locuras: a cada incidente, protesta y medidas de presión: ellos tiene más que perder. No venderles materiales ni suministros, no facilitar el paso más que cuando convenga a nustros trabbajadores, no dar más líneas de teléfono, ¿cuanto cueeta cada Harrier que les compramos?, dificultar el uso del aeropuerto... los tiempos modernos no son como los de los heroicos asedios del pasado, en cuanto les falte la cervecita fría ya se ponen a razonar.
Y un acuerdo de estado en política exterior, hombre, temas como este o el Sahara necesitan de un consenso nacional inamovible, lo de dar voz y voto a la colonia en las negociaciones a cambio de nada ha sido un gesto de candidez y buenismo político que no sirve de nada.
Y las cosas, sin tocar el tambor ni provocar portadas en la hiperpatriotera prensa inglesa: a la chita callando y paso a paso.
Lobby de presión para crear un estado de opinión favorable a nuestros intereses: en la intelectualidad inglesa nunca han faltado voces a favor de devolverlo, hay que estimularlas: y que vean que tienen más que ganar fomentando la amistad entre ambas naciones que conservando un palmo de tierra sin valor estratégico.
Pero claro, el libre paso de la verja hace que mantener la colonia no les cueste dinero; en la crisis actual ¿que tal les sentaría abastecerla hasta de agua? un fortunón.
Para que se vea que todo no es poder militar, sino también tener las cosas claras, fijaos en la postura de los moros sobre Ceuta y Melilla, y eso que su ejército no se parece en nada al nuestro.
El tratado es clarísimo: posesión de la fortaleza sin soberanía ni aguas territoriales.
Esto sólo se recuperará con una política de defensa seria y carísima, tal vez insostenible para nuestra economía: unas fuerzas armadas de buen nivel que demuestren a Inglaterra en particular y al resto del mundo en general que estamos en condiciones de ocupar un papel serio entre las primeras potencias.
Por supuesto nada de hacer burradas: simplemente que se vea que nos tomamos las cosas en serio, y a la vez que somos un aliado fiable del mundo occidental.
El nuevo buque estratégico es un buen paso adelante, pero aún nos falta.
Entretanto, nada de hacer locuras: a cada incidente, protesta y medidas de presión: ellos tiene más que perder. No venderles materiales ni suministros, no facilitar el paso más que cuando convenga a nustros trabbajadores, no dar más líneas de teléfono, ¿cuanto cueeta cada Harrier que les compramos?, dificultar el uso del aeropuerto... los tiempos modernos no son como los de los heroicos asedios del pasado, en cuanto les falte la cervecita fría ya se ponen a razonar.
Y un acuerdo de estado en política exterior, hombre, temas como este o el Sahara necesitan de un consenso nacional inamovible, lo de dar voz y voto a la colonia en las negociaciones a cambio de nada ha sido un gesto de candidez y buenismo político que no sirve de nada.
Y las cosas, sin tocar el tambor ni provocar portadas en la hiperpatriotera prensa inglesa: a la chita callando y paso a paso.
Lobby de presión para crear un estado de opinión favorable a nuestros intereses: en la intelectualidad inglesa nunca han faltado voces a favor de devolverlo, hay que estimularlas: y que vean que tienen más que ganar fomentando la amistad entre ambas naciones que conservando un palmo de tierra sin valor estratégico.
Pero claro, el libre paso de la verja hace que mantener la colonia no les cueste dinero; en la crisis actual ¿que tal les sentaría abastecerla hasta de agua? un fortunón.
Para que se vea que todo no es poder militar, sino también tener las cosas claras, fijaos en la postura de los moros sobre Ceuta y Melilla, y eso que su ejército no se parece en nada al nuestro.